Mostrando entradas con la etiqueta script and screenplay. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta script and screenplay. Mostrar todas las entradas

22 de enero de 2012

Off the Grid

                Josh Duhamel
Megan Fox
Robbie Williams
Billy Cristal
& OSCAR®

This is the official trailer of the 84th Academy Awards®

No os parece sencillamente brillante??? Ya no puedo esperar mas... esta semana, Nominaciones... y el 26 de Febrero, conoceremos a los ganadores. ¡WoW!






Platos de S.O.P.A.

Mientras los internautas de todo el mundo se movilizan contra
el cierre de páginas web de enlaces, las industrias del cine y la música 
respiran aliviadas ante una medida que podría frenar el pirateo. 
¿Es lícito el cierre de páginas web como Megaupload? ¿Es lógico? ¿Y por qué el mundo parece venirse abajo ante la conocida Ley Sopa? 
El artículo que voy a escribir a continuación no va a ser demasiado popular, ni tampoco populista. No va a servir para ganar adeptos, pero tal vez me logre algunos enemigos. Quién sabe. La Ley Sopa (que ayer, saltaba la noticia, va a ser pospuesta) está en el ojo del huracán, con las redes sociales cargando armas contra una medida que, se considera, "vulnera la libertad de expresión".
No deja de ser curioso.
Durante estos días he recibido (en facebook) invitaciones a eventos tipo "Marzo Negro" que invitan a protestar contra estas medidas dejando de acudir a los cines, evitando comprar películas, etc... durante el  próximo mes de marzo. Vamos, que te invitan a hacer lo que llevan haciendo desde siempre, a modo de protesta. Muy original.
¿Es que aún no se han enterado de que yo apoyo la lucha contra la piratería?

Desconozco punto por punto la aplicación y repercusión de dicha ley. No se hasta qué punto querrán llevarla pero, como autor y guionista, no puedo sino apoyarla. Y me explico, rebatiendo algunos de los argumentos que la gente ha aplicado contra mi postura (que esa es otra... resulta que protestamos porque el cierre de una web atenta contra la libertad de expresión, pero a mi no se me deja opinar según mis criterios, y la gente se me come cuando digo lo que pienso... seamos coherentes, señores míos).
¿De verdad piensas que, porque yo me descargue una película, el señor Spielberg va a dejar de llevar un plato de comida a casa? Obviamente que no. Porque tú te descargues una película suya, el señor Spielberg apenas va a notar su efecto. La cuestión es que no eres tú quien se descarga esa película, sino que eres tú, y un millón de personas más. Eso sí que lo notará el señor Spielberg. Y aparte de eso... no deberías preocuparte por un señor que tiene mansiones y más ceros en el banco que pelos e la cabeza. la verdadera preocupación son las pequeñas personas que trabajan por debajo de él: escritores, encargados de atrezzo, ayudantes, mozos... Son sus puestos de trabajo los que peligran, sus sueldos los que se caen... No te preocupes por los grandes, sino por los pequeños que, como tú, dependen de su sueldo. Y podrías pensar también en aquellos que, como yo, buscan su primera oportunidad. A ellos, cada día les resulta más difícil abrirse paso en una industria que sí, es millonaria, pero que como todas las industrias se va cerrando a medida que aumentan sus pérdidas.
El cine es excesivamente caro, tanto en las salas como en dvd... si bajasen un poquito los precios, me platearía piratear menos (nunca dicen "dejar de piratear"). Este argumento, como el anterior, a mi me molesta mucho. En mi ciudad, una entrada de cine ronda los 6€, que dismuinuyen con descuentos especiales. Las películas en dvd, en función de cuándo y dónde las compres, rondan esos precios también (obviamente, no los estrenos ni las ediciones especiales... pero una película relativamente reciente, puede costar 10€ aproximadamente). Suma ambos precios. y redondea a 20€ a la semana por una película en cines y un dvd. Ahora piensa cuánto dinero te gastas a la semana en alcohol, entradas de discoteca, cajetillas de tabaco... Obviamente, mi argumento es discutible, pero creo que en esencia, se entiende. Claro que si te gustan las discotecas, gastarte 50 euros en un fin de semana en fiesta no te va a doler... pero entonces no justifiques la descarga de películas como que "es muy caro ver cine".
Es que hay películas por las que no vale la pena gastarse el dinero, porque son malísimas y da pereza verlas. Esto es cierto, y yo estoy de acuerdo con este argumento. Hay películas que son una basura, que parece que un productor de cine se está riendo de nosotros, pobres mortales, por picar en el anzuelo. No justifico que se piratee en estos casos (si tan mala es, ¿por qué quieres verla?). Pero no solo se piratean las basurillas... es más, en los deprimentes rankings de películas más descargadas no suelen verse ese tipo de películas, sino las buenas, las grandes, las importantes. Es un argumento fuerte, pero discutible, dado que no sólo se piratean las malas... sino y sobre todo, las buenas.

Con estos tres argumentos, la gente insiste en defender que el pirateo no es malo.
Y aún hay otro. Si existiese una plataforma buena y legal de descarga, dejaríamos de piratear cine (bueno, hablo de cine porque es el pan que me toca... pero se entiende, todo tipo de descargas). Siento si soy un poco incrédulo en este sentido pero no termino yo de creérmelo del todo. ¿De verdad te vas a gastar tres euros en descargarte una película aquí, si allí puedes descargarla gratis? Con la verdad por delante, pienso que esas páginas legales las usaríamos los que no descargamos de forma ilegal... pero ¡qué sabré yo!

Soy un cinéfilo de los que ya no quedan. Me apasiona el séptimo arte de una forma que pocos entienden. Y por encima del número de películas que haya visto (que no son muchas y tampoco pocas), está la calidad. Es cierto que la calidad del pirateo se ha ido adecuando a los tiempos pero me da igual. Yo quiero ver, escuchar y sentir el cine con la mejor calidad posible. No puedo apoyar una actividad que atenta contra aquellos que, espero, se conviertan en mis compañeros de profesión. Y siendo sincero, me dolería mucho llegar a rodar una película y que se hunda en la taquilla pero triunfe en internet. Es cierto, lo importante es que la gente haya visto la película, pero no deja de ser el medio de vida que espero llevar, y mediante la descarga ilegal mi sueldo no existirá.
Piensa que, por la acción del mundo, tu sueldo se va reduciendo hasta que sea imposible mantener tu puesto de trabajo (que es, en definitiva, la situación actual en nuestro país).
Y sobre todo, pensemos y actuemos con solidaridad y conciencia.

No puedo apoyar el pirateo porque atenta contra los derechos de quienes trabajan en esos medios. Y no considero que prohibir la descarga ilegal de contenidos sea atentar contra la libertad de expresión.
He dicho.
Ahora, podéis empezar a criticarme... mientras yo sigo intentando cumplir mi sueño, afrontando lentamente los designios de la sociedad.
Y buenos días...
;-)


Esta es mi opinión y la defensa de mi opinión, es decir, estoy aplicando MI DERECHO a la libertad de expresión. Como yo respeto tu opinión, respeta tú la mía.

15 de enero de 2012

Globos De Oro

Hace un año, su monólogo de apertura en la 68 edición de los Globos de Oro levantó controversias, creó polémica... e hizo gracia a unos mientras otros se sintieron tremendamente ofendidos y escandalizados. 
Pudiera parecer el fin... incluso se bromeaba con que le habían expulsado de ese Olimpo mediático llamado Hollywood, pero... ¡¡mala hierba nunca muere!!


Un año más tarde, Ricky Gervais vuelve a presentar la gala. La número 69 (ni más ni menos, y ojito con el número que dará juego... tal vez). Quizás su presencia eclipse un poco a los nominados y premiados, que debieran ser los verdaderos protagonistas de la gran noche. Apenas se habla de que Meryl Streep sigue cosechando nominaciones (y casi seguro, estatuillas), o que tenemos como nominados a la pareja Leonardo DiCaprio y Kate Winslet (pareja de pantalla, que en la vida real se resisten a enamorarse... para disgusto de sus seguidores).
Todo gira entorno a él.
¿Igualará o superará la controversia precedente? ¿Se mostrará correcto y sin comentarios maliciosos? Ya lo veremos...

¡Y lo veremos, como cada año, en directo!
Vía Canal Plus, y en casa de mi hermana, seguiré como cada año la gala hasta el final. Aunque mañana me duerma en la clase de Francés, aunque el día se me haga interminable y quiera morirme con cada segundo que pasa el tiempo... ¡Incluso por esas, la veré!
Y después, mañana o quizás el martes, os contaré mi crónica de una noche dorada...
Las más bellas, las elegantes, las desastrosas... Los guapos, los más que guapos... y seguramente algún que otro modernill@ que por querer ser moderno irá hecho unos zorros. Vaya cosa.

Comienza el gran mes. Con esta gala iniciamos el "cine-mes", que continuará con las nominaciones a los Oscar primero, y terminará con la gran noche del cine a finales de febrero, los Academy Awards.
¿Estáis preparados? Yo sí. Solo me falta planchar la camisa, limpiar los zapatos... y anudarme la corbata.
Nos vemos en la alfombra roja. Cuidado con las estrellas... y a disfrutar de la gran noche.

13 de enero de 2012

El Proyecto

Muchas veces mencionado. Otras tantas, pospuesto. Por miedo a no saber hacerlo... o por temor a descubrir que, en realidad, ese no es mi sueño...
Y sin embargo, helo aquí, presente, con fuerza... nunca se había ido por completo, siempre en mi mente olvidado, perdido, pero tomando fuerza y llenándome con el brillo de un foco y la claridad de una lente.

El guión de una vida.

Ya estamos en ello.
Trabajando como nunca, en un tiempo en el que apenas hay tiempo para nada más. ¿Quién quiere dormir cuando puede luchar por un sueño, vivir un sueño? Ya habrá tiempo de descanso cuando los cuerpos sean viejos y las fuerzas fallen en nuestras extremidades entumecidas... ahora es la hora de luchar, de jugar todas las cartas y saltar a una piscina que nadie asegura tendrá agua... pero eso es la vida, al fin y al cabo. Un juego de sombras, una aventura... y la certeza de un triunfo que no tardará en llegar.

Como muy bien dice aquella mujer a la que admiro tanto: "Si realmente crees en una cosa, con todas tus fuerzas y de verdad, acabará pasando, no te quepa duda".
Yo lo creo.
Sucederá.

24 de diciembre de 2011

Feliz Navidad


Mis queridos lectores, que me acompañáis cada año, cada día, cada nuevo relato, cada colección de palabras... a todos los que hacéis que mi sueño parezca más real, hasta que casi puedo rozarlo con los dedos...
A todos, quiero desearos una muy feliz navidad... unas fiestas fantásticas... y los mejores deseos!!

*** FELIZ NAVIDAD *** MERRY CHRISTMAS ***

26 de septiembre de 2011

A. B. R(2).

En la vida de todo escritor que se precie, existen miles (tal vez millones) de páginas escritas. Algunas, perdidas, convertidas en bolas de papel desbordando la papelera infame del agravio y la basura escrita. Otras, dignas de ser publicadas, o al menos apreciadas. Y muchas, la gran mayoría, escritas por otras personas... escritores a los que uno admira, a los que desearía parecerse y a los que, en definitiva, les debe la pasión por la letra y la página en blanco. 
No podría especificar ahora mismo (tal vez por extenso, quizás por falta de memoria) la totalidad de los libros y autores que me han inspirado, o de los que he aprendido algo, o de los que nació la necesidad y el deseo de escribir. Recuerdo un libro que encontré en la biblioteca de mi colegio sobre un niño que se queda ciego tras ser atropellado en la calle, y sus esfuerzos por habituarse a un mundo a oscuras. Recuerdo los libros de Michael Ende que me regalaba mi hermana...

Inspiradores libros sobre trabajos inspirados...
o el desorden de la mesa del escritor (?)

Pero si hubo un escritor que marcó la diferencia en su momento, ese ha sido sin duda Paul Auster. No puedo precisar cuál fue el primero de sus libros en llegar a mis manos. Quizás la Trilogía de Nueva York. Tan solo se que tras ese fueron llegando los demás, impactándome de algún extraño modo, conquistándome por dentro y haciéndome partícipe de su mundo de una forma indescriptible. Puedo presumir de haber leído cuando estaba a mano en mi vida de este autor, y aún así me sorprendo encontrando, de vez en cuando, un nuevo libro desconocido. Ahora mismo, leo "El Libro de las Ilusiones", que no sabía ni que existía, y que me está conquistando lentamente. 
La relación literaria con Clive Barker es más nueva, mucho más reciente, y tiene apenas unas semanas. A él lo encontré en Twitter. Solo sabía que escribía novela de terror, pero eso bastaba para atraerme de algún modo. Casualidad o destino, días después llegué de la biblioteca con un libro suyo, sin saber siquiera que era suyo. "Demonio de Libro" me atrapó nada más leer las primeras páginas. Ahora espero impaciente mi próxima visita a la biblioteca para buscar alguno de sus otros títulos. A ver si hay suerte... 

Y en la letra "R", encontramos a otros dos. Sutil pareja. Curiosa. Los dos nacidos en las tierras verdes de Escocia, entre la piedra de Edimburgo que inspirara desde la distancia la "Historia del Hombre Muerto". 
Ian Rankin escribe novela negra ambientada en las mismas calles por las que se pasea mi querido Vincent. La diferencia es que él vive en esa ciudad y yo tan solo puedo verla a través de la pantalla de mi ordenador, al menos por ahora. Sus novelas me han llevado a conocer un poco mejor una ciudad que de todos modos, es la versión moderna de la ciudad que me inspira. Y aún así, he quedado atrapado por su red de policías corruptos, crímenes por resolver... y magia literaria. Ian Rankin es, posiblemente, mi escritor favorito. 
Magia. Curiosa palabra, quizás la responsable última de mi pasión por la letra escrita. Magia, varitas y colegios donde magos y brujas aprenden. ¿Os Suena de algo? La segunda "R", la femenina, no es otra que J. K. Rowling. La autora de la saga literaria más importante de todos los tiempos. Harry Potter es su hijo, nuestro mejor amigo y compañero desde la adolescencia a la madurez. ¿Hace falta seguir hablando sobre ella? No es evidente que me encanta, tal vez, o que la adoro, y que espero ansioso su próximo libro. 

Hay muchos otros. Libros sueltos, autores, cuentos o simplemente palabras que me han inspirado y me han llevado a sentarme ante la hoja de papel, bolígrafo en mano, a derramar historias imposibles. Esa es la magia de la escritura. Lo que unos han escrito es la chispa de lo que la siguiente generación escribirá. Al fin y al cabo, la vida imita al arte, y el arte es... la vida de aquellos que vivimos por y para ella. 

18 de septiembre de 2011

Punto y aparte

Es el fin del verano, el último día de vacaciones. Mañana comenzaremos la rutina diaria de clases y apuntes, de exámenes y trabajos. La vuelta al estudio, la preparación última de nuestro futuro. El primer día del último curso (con suerte) de nuestras vidas. 
Quizás por ello, y por todas las decisiones que se ponen en marcha con el inicio del curso escolar, tengo más ganas que nunca de comenzarlo, y de terminarlo. Quizás por ello, este último domingo de verano y vacaciones se hace particularmente extraño. 
Será muy raro volver al mismo instituto después de tres meses lejos de allí. Reencontrarse con los compañeros, para comenzar de nuevo. O para seguir allí donde lo dejamos. Ahora lo pienso y me doy cuenta de que en junio no afrontamos un final, sino una pausa. Un silencio que mañana termina, y nos deja donde estábamos. Tres meses más viejos, con tres meses de experiencias veraniegas, pero en el mismo lugar (cuatro pisos más arriba).


Todo huele a final, aún antes de haber comenzado. 
Tal vez sea normal, después de veintiséis años estudiando, tras tantas dudas y errores académicos. Ahora que, al fin, parece que he encontrado algo que me gusta y me apetece hacer. 
Se hace extraño pensar que, dentro de un año si todo ha ido según lo planeado, no habrá exámenes a la vuelta de la esquina, o apuntes, o vuelta al cole. Dentro de un año tal vez ni siquiera esté aquí, donde ahora estoy. Quién sabe. La vida gira continuamente, jugando su propio juego. 
Lo que está claro, ahora, en este momento y a escasas horas de volver, es que todo huele a final. 

Ha sido el olor del verano. Tras el olor de la música, de los conciertos, de las playas, de las palomitas de cine, de las comidas familiares, las fiestas, las discotecas, las charlas entre amigos, los reencuentros, el nacimiento de una sobrina, las despedidas, los cafés, los mensajes, las personas que han entrado o salido de mi vida, las relaciones, los descubrimientos... Tras cada uno de los aromas de un verano como otro cualquiera, pervivía siempre ese olor al final. 
El final de un tiempo. El final de una larga etapa de mi vida. Ese final que se rubricará con el final de un ciclo. 

Y al final, siempre se dedica uno a pensar en lo que ha sido, a fantasear con lo que tal vez sea... y a olvidar lo que es. 
Al final, pienso. 

El sueño, aquel sueño hace tanto tiempo imaginado, se acerca. No me refiero tan solo a la posibilidad de publicar mis novelas, o ver cómo se ruedan los guiones de cine que escribo, o a conseguir un contrato con un editor o una publicación. Me refiero al sueño de volar, lejos, y empezar una vida de cero. Una vida mía, según mis normas y sobre todo, alejada de las máscaras y los disfraces que he utilizado durante estos años. Ahora que el mundo conoce mi verdad, todo es tan raro por aquí y se hace tan difícil a veces separar la realidad de la ficción... Lejos, muy lejos, podré ser yo sin temores. 

Ha sido un verano musicalmente duro. A los ocho años, un día como el de mañana, pedí a mis padres que me apuntasen en la escuela de música porque yo quería sentarme en el escenario en el que mañana me sentaré, con algún instrumento, a tocar conciertos. Parece que fue ayer cuando dije aquellas palabras, y parece que fue ayer cuando me senté en aquel escenario por primera vez, y toqué mi primer concierto. 
Han sido sin embargo, muchos años invertidos en la banda, muchos años de experiencias, de amigos, de confidencias, de música. Casi trece años, si mi memoria no me falla, más si contamos los años previos de formación. Y en trece años, una vida. Una vida de alegrías, de risas, de fiestas y recuerdos imborrables. Una vida en la que hubo altibajos y auténticas depresiones, pero eso es la vida... dicen. He pasado momentos en los que desearía no haberme sentado nunca en aquel escenario, y otros en los que me he sentido increíblemente afortunado por haber sentido el flechado de la música. Allí, sobre el escenario, residen amores y amistades, profesores de los que he aprendido más que música, más que vida. Allí hay casi hermanos y hermanas, almas gemelas algunos y algunas. 
También allí residen aquellos que supieron, casi antes que nadie, mi verdad. Por ellos me he sentido querido, realizado. Y aunque hubo momentos difíciles, respirar el final de una época tan larga y fructífera de mi vida se hace duro, y no dejo de pensar que quizás aunque esté lejos, quizás aunque todo salga bien y el final sea también su final para mi, va a ser duro, muy duro... y en el fondo, lejos o cerca, fuera o dentro, la música de esos maestros que han sido, de los que aún son y de los que pronto serán, sonará siempre en mis oídos recordándome que he sido, que todavía soy, y que de algún modo atemporal siempre seré. 

Me he puesto melancólico al pensar en los finales que aún no han llegado, pero que se acercan lentamente. 

Me doy cuenta de que, en este verano de olor tan extraño y sentimientos encontrados, me he equivocado muchas veces de estrategia. 
Saber que es un verano irrepetible, que tal vez el próximo sea completamente diferente en tiempo y lugar, me ha llevado a sentir cosas que no sentía desde hace mucho tiempo, si es que alguna vez las he sentido. Y por hacerlo más fácil he intentado construir barreras y alejarme de todo y de todos. He puesto distancia entre aquellos amigos a los que tanto quiero. He dejado llamadas sin contestar, mensajes olvidados, palabras sin decir y momentos que ya se han perdido en el olvido de la memoria. 
Para hacerlo fácil. Algo imposible. 

Pero no importa. 

Aún cuando huela a finales, todavía quedan meses de posibles principios, meses de continuidad, meses del aquí y el ahora, con el mañana a la vuelta de la esquina y el pasado a la espalda... pero sin importancia. Hoy. Mañana. Un año. 
A un año de un final y un inicio, pienso mucho. Y aunque ese final definitivo y extraño se acerca, aún estando tan lejano... hoy no pongo un punto cualquiera al verano de 2011... sino que pongo un punto y aparte. 

Y en este punto, toca saltar de nuevo... a la aventura de un año muy intenso e importante por vivir. 

1 de septiembre de 2011

Algo nuevo

"Spilled Ink", mi primer guión cinematográfico, avanza lentamente, paso a paso. El mundo del cine es muy complejo y para que ese proyecto llegue a buen puerto hay que ir con pies de plomo, cuidando cada palabra y cada detalle... Nadie dijo que sería fácil, este sueño mío.
"The Women in a Golden Hat"
Y mientras ese proyecto nuevo, en un mundo nuevo, avanza con lentitud, otros proyectos se forjan en mi mente. Proyectos muy verdes todavía, pero que pronto madurarán lo suficiente para presentarlos al mundo. Si seguís mis palabras (a menudo en inglés) en Twitter, sin duda habréis leído ya algunas pequeñas "pistas" sobre ese proyecto.
Si no, ahora reproduzco una de ellas, en español:
"Un mago con un sombrero dorado? Un payaso de grandes zapatos rojos con una gran nariz roja?" 
Y otra pista... más reciente:
"Hmmm... qué tal, una mujer -no un mago- con un sombrero dorado?"
No voy a decir más... pero es un proyecto interesante.
Una nueva pista podría ser la imagen que acompaña este breve artículo. Una imagen de mi musa, Kate Winslet, "arreglada" para la ocasión por mi artista y dibujante favorita, Tamarindo.
Solo añadiré una cosa más. Vuelvo a mis raíces. A las más profundas, aquellas arraigadas en el pasado. En otro tiempo, quizás en otra vida, metafóricamente hablando.
No espero que nadie lo entienda, pero ahí está la gracia.
¿Lo has entendido tú?

26 de agosto de 2011

La Vida es Cine


A estas alturas de la historia, después de más de 200 artículos publicados en este blog y con un cambio radical de imagen que debería aclarar ciertos términos de mi carrera como escritor (o cuanto menos, señalar de forma inequívoca mis pretensiones y deseos, más ambiciosos que nunca), para nadie debería ser ya un secreto que el cine es una parte muy importante, imprescindible, de mi vida. 
A lo largo de mis veintiséis años de vida, el cine (como entretenimiento, al menos hasta ahora) ha sido una válvula de escape y un refugio. Y sin embargo, incomprensiblemente para muchos, elegí la novela y durante unos 15 años he escrito las historias que bullían en mi mente, en prosa. 
¿Por qué cambiar la novela por el guión de cine? ¿Por qué cambiar la tinta por el celuloide? 
Quizás sería más sencillo continuar con aquello que, tal vez, ya conozco. Pero, ¿no sería eso acomodarme? Así las cosas, no tendría mucha gracia vivir, sobre todo porque (y más allá de lo que nadie piense), la novela es solo una porción de mi sueño. Y nadie va a comerse un pedazo de la mejor tarta del mundo, si puede comérsela entera... 

El cine es, por así decirlo, parte esencial de mi vida. Tengo una colección de más de 200 dvd's (rozando ya los 300). Voy a las salas de cine una media de una vez por semana y (prepárense para la lluvia de críticas) no me gusta la modernidad del pirateo. Incluso he comenzado a adquirir guiones de cine que leo allí donde antes leía novelas. ¿Estaré volviéndome loco? 
Alguien me dijo: "Ya es difícil publicar un libro, pero que un estudio de cine decida rodar tu película... eso es imposible". Yo respondo: nada es imposible. Se ruedan al año miles de películas... algunas de ellas (no señalaremos a nadie) realmente horribles, de una calidad pésima. ¿Es imposible que un estudio de cine, o un productor, se interese por mis futuros guiones? Para nada. Todo dependerá de su calidad, ¿no? 

Ahora voy a desvelaros pequeños secretos de mi vida. Voy a responderos a preguntas que nadie ha formulado. ¿Por qué elijo el cine allí donde antes había novela? Bajo el auspicio (osea la etiqueta) "La Vida es Cine", voy a contaros mi vida en cine, el cine de la vida... y quizás así todo el mundo llegue a comprender que, en realidad, un guión de cine es la natural evolución de una carrera que, ahora estoy más que convencido, comienza a despegar. Pero no me tiréis de la lengua, ni me preguntéis por qué estoy convencido.
Todo a su debido tiempo.

Claqueta... y acción!

19 de agosto de 2011

Spilled Ink

El primer guión de cine que escribo está inspirado por
 la actriz Kate Winslet y estará escrito en inglés.



"Spilled Ink" es el título de la historia escogida para recoger el testigo dejado por "Historia del Hombre Muerto". Y no será en forma de novela, ni de cuento o relato corto... sino a modo de guión cinematográfico, y nada menos que en inglés. 
"Spilled Ink" (o "Tinta Derramada", como ustedes prefieran) es la dramática historia de una mujer en tiempos bajos y una escritora en plena sequía creativa. Hasta aquí puedo leer... pues confiando en que algún día podréis ver esta historia en vuestra sala de cine favorita, supongo que nadie querrá que empiece a spoilear incluso antes de tener algo sobre los que hacerlo...

A estas alturas de la historia, después de varios artículos hablando de mis musas, para nadie es ya un secreto que Kate Winslet es mi actriz fetiche, la mujer de mis sueños y la protagonista de casi la totalidad de mis historias. En todas ellas encajaría a la perfección, y me atrevería a decir que todas las mujeres de todas mis historias podrían ser, perfectamente, reflejos desvirtuados y en ocasiones retorcidos más allá de lo imaginable, de una actriz tan versátil y dotada como es ella. 
Kate Winslet ha inspirado físicamente a la protagonista de "Spilled Ink" (me permitiréis que me refiera a esta historia con el título inglés, ya que en inglés será escrita). He visto de un tirón varias de sus películas, buscando sin descanso los puntos álgidos de una carrera meteórica. Y he descubierto con alegría que puedo llevar a mi personaje hasta los límites que yo desee porque Kate Winslet puede con todo. 
¿Es soñar demasiado si digo que anhelo que sea ella, y no otra, quien acepte el papel de mi vida? ¿Es soñar demasiado si digo que quiero que se ella, y solo ella, quien protagonice la película? Es posible... pero, ¿acaso no es soñar demasiado también el decir que escribo un guión de cine con la esperanza de ver la historia rodada, algún día? 
¿No es quizás parte del trabajo de cualquier escritor, el sueño?
Adoro, amo e idolatro a Kate Winslet. Ella es la reina madre de todas mis musas. 

Os dejo. Necesito concentrar cada célula de mi cuerpo en sentir el drama de una mujer que, con el rostro de mi musa, comienza su andadura en el papel, pero con el inconfundible aroma del celuloide. 

30 de julio de 2011

Ellas



En sus ojos late la vida, en sus palabras crece la verdad de historias nunca ciertas. Sus manos son las manos de la sabiduría, su maestría es legendaria. Avanzan sobre alfombras de apasionada sangre con la seguridad y la maestría de quien se sabe única en su especie. Con ellas vivimos y con ellas lloramos.
No son sino las dueñas de nuestros sueños. Y por eso yo las amo, y las respeto.
Con ellas disfruto día tras día de emociones desbordadas, de sonrisas ocultas, de lágrimas que se derraman por las mejillas del soñador. Ellas caminan a mi lado, como espectros invisibles que susurran melodías de una belleza sin parangón. Ellas susurran historias, ellas me guían y me hacen querer seguir adelante.
Ellas inspiran las historias jamás contadas por el escritor a medianoche. Con ellas no me siento solo en el lento pasar del tiempo hacia el incierto destino del triunfo y el olvido.
Son musas. Actrices que inspiran personajes, mujeres maravillosas, únicas. Criaturas de una belleza inigualable, más allá de la belleza.

Gracias, Diana, por un vídeo excepcional en un día como hoy.
Ya sabes que entre ellas, las musas de Hollywood, me faltas tú.
Gracias =)

20 de junio de 2011

De Muerte acompañado

Relieve funerario en Greyfriars
(Edimburgo, Escocia)
Vincent Mackenzie rubrica su final. Su historia se termina, su camino está cortado. Su realidad es completa.
Amigo, casi amante en horas oscuras, su sangre es la mía y su negro corazón es el mismo que en mi pecho late.
Ácidos corrosivos caen de sus ojos como lágrimas de falso dolor y absurda pena.
Como los míos, los suyos han visto que el mundo más negro es infranqueable para los puros de corazón. Y por eso, las sombras oscurecen su alma perdida.

El Amigo de la Muerte me acompaña en el pesar y la pérdida, en el duelo por la vida, en el réquiem de la muerte. En el susurro de las faldas de su compañera se advierte el mismo filo aceroso de quien sesga las vidas de los suyos, bañando en sangre el suelo que hoy pisamos.
El Amigo de la Muerte se rodea de extraños seres de otros mundos, que no dudan en acompañarle por un sendero marcado con rosas negras cuyas espinas gotean la sangre de aquellos valientes que osaron intentar cortarlas. ¿Quién, en su sano juicio, intentaría arrancar de la tierra yerma una de las rosas que marcan el sendero al otro lado?

De muerte acompañado, el escritor avanza en su pesar, sintiendo el vacío creciendo a su alrededor.
Y solo, en la misma soledad que sufre la muerte, vuelve a manchar de tinta sus manos viejas. Y solo, en la misma soledad de aquellos que ya no viven, vuelve a sentir...

4 de mayo de 2011

Bright Eyes - First Day of My Life


This is the first day of my life
I swear I was born right in the doorway
I went out in the rain suddenly everything changed
They're spreading blankets on the beach

Yours is the first face that I saw
I think I was blind before I met you
Now I don’t know where I am
I don’t know where I’ve been
But I know where I want to go

And so I thought I’d let you know
That these things take forever
I especially am slow
But I realize that I need you
And I wondered if I could come home

Remember the time you drove all night
Just to meet me in the morning
And I thought it was strange you said everything changed
You felt as if you'd just woke up
And you said “this is the first day of my life
I’m glad I didn’t die before I met you
But now I don’t care I could go anywhere with you
And I’d probably be happy”

So if you want to be with me
With these things there’s no telling
We just have to wait and see
But I’d rather be working for a paycheck
Than waiting to win the lottery
Besides maybe this time is different
I mean I really think you like me

El caballero de radiante armadura, cuyas letras llegan en el viento a través de océanos y tempestades, de guerras y desiertos. El eterno amigo en la distancia, un amigo sin rostro, sin realidad, pero con una esencia que lo significa todo y más, cuyos ojos nunca vistos iluminan las noches más oscuras, cuya sonrisa jamás vislumbrada alegra los corazones... o el corazón de quien escribe, cuyo abrazo todavía no recibido, reconforta el alma cansada.

"First Day of My Life" llegó a mi bandeja de entrada en una noche oscura, de un momento oscuro, cuando oscuros pensamientos me rondaban. Es una canción melódica, melancólica... pero que no puede sino arrancar una sonrisa y alegrar, aunque solo durante los tres minutos que dura, el día más negro del más negro de los años.

"Este es el primer día de mi vida..."

Gracias.

18 de abril de 2011

Michael Bublé: Everything

A veces las palabras que uno necesita las encuentra en otros, lejanos o más próximos, conocidos y desconocidos. A veces, en el más duro de los días, escuchar una canción ayuda a superar cualquier avatar de la vida y, simplemente, te ayuda a sonreír. 
Por eso amo a Michael Bublé.
Por eso amo esta canción.
No solo por lo que dice... sino porque me recuerda algo. 
Y me ayuda a sonreír... 



You're a falling star, You're the get away car.
You're the line in the sand when I go too far.
You're the swimming pool, on an August day.
And you're the perfect thing to say.

And you play it coy, but it's kinda cute.
Ah, When you smile at me you know exactly what you do.
Baby don't pretend, that you don't know it's true.
Cause you can see it when I look at you.

[Chorus:]
And in this crazy life, and through these crazy times
It's you, it's you, You make me sing.
You're every line, you're every word, you're everything.

You're a carousel, you're a wishing well,
And you light me up, when you ring my bell.
You're a mystery, you're from outer space,
You're every minute of my everyday.

And I can't believe, uh that I'm your man,
And I get to kiss you baby just because I can.
Whatever comes our way, ah we'll see it through,
And you know that's what our love can do.

[Chorus:]
And in this crazy life, and through these crazy times
It's you, it's you, You make me sing
You're every line, you're every word, you're everything.

So, La, La, La, La, La, La, La
So, La, La, La, La, La, La, La

[Chorus:]
And in this crazy life, and through these crazy times
It's you, it's you, You make me sing.
You're every line, you're every word, you're everything.
You're every song, and I sing along.
'Cause you're my everything.
Yeah, yeah

So, La, La, La, La, La, La, La
So, La, La, La, La, La, La, La, La, La, La, La


Porque, a veces, las palabras de otros son más poderosas que las propias.

19 de agosto de 2010

El Sonido del Cine

¿Qué sería del cine sin su música?

VIERNES 20 DE AGOSTO DE 2010
NOCHE DE CINE
a las 22:30 horas
Pazo de Santa Cruz de Ribadulla

Es ya una tradición que, la noche anterior al Festival de Bandas de Música do Patio, que este año celebra su octava edición, la anfitriona Banda de Música de Santa Cruz de Ribadulla (de la que soy orgulloso miembro) ofrezca un concierto temático. El año pasado, la "Noche de Zarzuelas" contó con dos voces solistas que interpretaron temas sobradamente conocidos de las mejores zarzuelas.

Este año, el concierto se pone más interesante (al menos para mi) con una selección de bandas sonoras. La música del cine sonará en el Pazo, haciéndonos revivir alguna sde las mejores películas de la historia del cine. 
Para nadie es un secreto que soy un enamorado del mundo del cine (incluso estoy estudiando las mejores técnicas sobre la escritura de guiones). En mi coche, así como en mi casa mientras escribo, suelen sonar los temas que amenizan algunas de mis películas favoritas. 
En la noche del viernes 20 de Agosto, el público podrá escuchar la música de películas sobre las que han llovido premios como los Oscar, taquillazos de éxito incuestionable... y lo harán sin dejar de sorprender a los asistentes...
La noche del 20 de Agosto, será una Noche de Cine. ¿Os la vais a perder?

10 de julio de 2010

Ser Músico...

-Porque me encanta estudiarme tochazos de armonía para que después, haga lo que hagas, la sensible siempre debe ir a tónica.
-Porque me encanta aprenderme las obras casi de memoria para después no dar ni una en la audición.
-Porque pongas los días que pongas en la matrícula siempre tendrás problemas con los horarios.
-Porque me gusta estudiar una carrera de 14 años para que luego me digan: “¿y qué más vas a estudiar?”
-Porque me gusta oír… “¿Eres músico? ¡Tócame algo!” (si señora, la teta le voy a tocar como no se calle…)
-Porque me gusta ver como los niños (y no tan niños) me imitan cuando toco por la calle.
-Porque de pequeño siempre he querido un piano de juguete.
-Porque siempre que no me sale la lección en clase le digo a mi profesor: "Te juro que en mi casa me salía..."
-Porque puedo diferenciar al oboe de la tuba, de la trompa, del contrabajo, etc., sin tener que llamarlos a todos “la flauta esa que tocas”.
-Porque el negro ocupa la mayoría de mi armario.
-Porque me gusta pillar la borrachera madre el día de Santa Cecilia.
-Porque donde tu ves un “chin-pum” yo veo una cadencia perfecta.
-Porque me gusta leer en 5 claves distintas en los repentes.
-Porque me gusta que el profesor de lenguaje me diga que le baje una octava a la lección melódica si estoy afónico.
-Porque me gusta suspender los exámenes de composición por tener un par de quintas, otro par de octavas y una segunda aumentada.
-Porque me gusta hacer duplicaciones extrañísimas de una misma nota para que no me salgan faltas con los acordes anteriores y posteriores.
-Porque me gusta inventarme dominantes secundarias si en un análisis veo que me falta alguna nota por justificar.
-Porque me gusta que mi atril en los conciertos en la calle parezca un tendedero en vez de un atril con tanta pinza.
-Porque me gusta que me digan: “¿Y con esto te ganas la vida?”
-Porque me gusta hacer como que muevo los cuerpos movibles de mi instrumento para afinarlo y no tengo ni idea si estoy alto o bajo.
-Porque me gusta ir a cursos durante el verano, conocer a gente con la misma pasión que yo y hartarme de llorar el último día mientras me despido.
-Porque me gusta que mis amigos me pregunten... "¿y sabes tocar la última canción de El Canto del Loco?"
-Porque siempre nos quedará el metro...
-Porque no puedo faltar a la única hora a la semana que tengo de instrumento cuando esté agobiado por mucho que me digan... "¿Estás agobiado? Pues no vayas hoy..."
-Porque me gusta hacerle la zancadilla a la gente cuando me molesta en las procesiones/pasacalles.
-Porque aparte de saber tocar "Paquito Chocolatero" también sé tocar conciertos de Mozart, Haydn, Weber, Schumann, etc.
-Porque me gusta estudiarme cómo los cavernícolas se daban golpes con huesos y lograron hacer música.
-Porque me gusta en clase de banda/orquesta tocar el cumpleaños feliz a cualquier miembro del conjunto y cada uno en una tonalidad distinta para conseguir originalidad.
-Porque me encanta irme de cañas después de un concierto.
-Porque me gusta mirar raro a mi instrumento cuando me equivoco.
-Porque Beethoven, Vivaldi, Falla, etc., ya son de la familia.
-Porque me gusta que la gente me mire raro cuando digo “Baj” en lugar de “Bach”.
-Porque me gusta que mi profesor me diga “más staccato por favor”
-Por me gusta saber modular de veinte mil formas distintas, pero eso sí, sin pasarme más de dos círculos de quintas.
-Porque podré dar clase tanto en el conservatorio, como en el instituto, colegio, escuelas de música, etc.
-Porque cuando trabaje lo haré en lo que verdaderamente me gusta.
-Porque podré seguir disfrutando de la música hasta en el trabajo.
-Porque me gusta expresar sin tener que hablar.
-Porque me gusta hacer disfrutar a los demás.
-Porque vivo por Ella.
-Porque con Ella jamás me sentiré solo.
-Porque… ¿y por qué no?
-Porque... "Sin música la vida sería un error" (Nietzsche)

>>>Muchísimas gracias a Ceci (mi gran amiga del Oboe) por este texto... ¡es sublime! Cuantas verdades juntas...

7 de abril de 2010

En Edimburgo sucedió una vez…

… que de su tumba un hombre salió. En una noche oscura, a la luz de la segunda luna llena de un frío mes, entre el otoño y el invierno.
La cuestión ahora es: ¿dónde se hallaba su tumba?

Desde que, en un alarde investigador, encontré la ubicación perfecta para la novela, “Historia del Hombre Muerto” va sobre ruedas. Si continúo con este ritmo de trabajo, en pocos días estará ampliada y re-escrita… camino de la editorial.
No recuerdo si ya lo he contado…
En el primer planteamiento de la historia, la acción transcurría en el Londres decimonónico. Así ha sido hasta hace bien poco. ¿Acaso alguien duda del encanto de esa ciudad en ese tiempo? El problema principal de la idea es que, hay que reconocerlo, está muy manido. ¡Cuántas novelas y películas transcurren en el Londres del siglo XIX!
Sin embargo, hace unas semanas una editorial se mostró interesada en la novela, pero les parecía demasiado breve… por lo que me proponen ampliarla un poco. No tengo muy claro cuánto más esperan, pero trabajando en la historia calculo que llegaré a los 150 folios… si no llego a superarlos.
Es entonces, mientras estudio la historia de nuevo, mientras profundizo en los personajes y sus pasados más oscuros, cuando encontré sin quererlo el lugar más idóneo, la ubicación perfecta, el ambiente que más concuerda con toda la novela.
Ese lugar, no podía ser de otra forma, es Edimburgo.
Siempre he sentido una profunda atracción por Escocia. Al igual que mi Galicia natal, las tierras escocesas —y en general, las Islas Británicas— están llenas de mitología y leyenda. El rey Arturo, los leprechaun, el monstruo del Lago Ness…. Son solo algunos ejemplos ilustrativos. Basta una breve investigación para darse cuenta de que en estas islas, cualquier cosa es posible.
En un intento por huir de los tópicos londinenses de las novelas de misterio y terror decimonónicas, utilicé un conocido buscador para localizar algunos “cementerios embrujados y de leyenda”. ¿El primero que me gustó y me llamó la atención? Greyfriars, en Edimburgo.
Cualquiera que conozca lo mínimo del argumento de la novela, viendo la imagen que acompaña este artículo, encontrará evidentes similitudes entre el cementerio real y el que yo había creado (y situado en Londres). Para los que no conozcan el argumento, baste decir que la historia gira entorno a un escritor y su “vida más allá de la muerte”.
Que la novela transcurrirá en Edimburgo es seguro —aunque el plan, en principio, es no decirlo en ningún momento, simplemente describir la ciudad, mencionar el castillo, la vista desde el cementerio… que cualquiera pueda saber que se trata de Edimburgo, sin nombrar dicha ciudad- Tengo la certeza, casi al cien por cien, de que el cementerio donde reposa mi protagonista es Greyfriars… pero, en un intento por conocer la ciudad por la que se pasearán mis personajes, entablando cibernéticas conversaciones con escoceses de pura cepa y españoles residentes en Edimburgo, encontré un segundo cementerio, tan hermoso y misterioso como éste: Old Calton.
En palabras de un amigo español que vive allí, Old Calton es más tenebroso en la noche, con la niebla… y es mucho más literario que el otro. Sin embargo, no acaba de convencerme. Quizás todas las casualidades que unen Greyfriars con la historia, todas las leyendas que he leído sobre ese cementerio… y el relieve que ilustra el artículo, me llaman más que cualquier otra cosa.

En Edimburgo sucedió una vez que un hombre salió de su tumba, y, en una fría y neblinosa noche, su pasado escrutó. Desconozco en qué cementerio sucede la acción. Pero conozco a la perfección la ciudad en que se encuentra su tumba.
Y esa ciudad, como ya he dicho, será Edimburgo.

10 de marzo de 2010

Creaciones en silencio.

He dejado atrás el bullicio del café y las mesas con ceniceros y servilletas.
El silencio es mi amigo en estos momentos. Ahora me refugio en las bibliotecas y allí, planeo con sumo cuidado ese guión que me abrirá —vamos a ser positivos— las puertas de un mundo nuevo. El hombre muerto ha tomado posesión de mi vida y, aún cuando mi diseñadora de producción y yo no encontremos un actor que de la talla —o que pueda encajar en el perfil del personaje, porque actores extraordinarios los hay, pero… en fin—, la película va tomando forma poco a poco.
No quiero decir demasiado. Dicen que hablar de un proyecto que está en el aire trae mala suerte, y yo ya he largado demasiado. Pero la cosa va bien. Mejor que bien. Cada día estoy más convencido de su viabilidad y los problemas de argumento se solucionan solos.
Como ya dije anteriormente —léase “el difícil arte de la adaptación”— hay escenas y personajes que en una novela parecen importantes e, incluso, imprescindibles. Sin embargo, en la dinámica del cine, la perspectiva es diferente y sobran muchas cosas, mientras otras han de ser ampliadas, cambiadas o añadidas. Y en ello estoy.
¿Publicaré dentro de unos meses artículos sobre la experiencia de rodaje de una película? Estoy preparado. Y soy positivo. Es posible y lo se. Sigamos adelante.

4 de marzo de 2010

La necesidad de un café…


¿Cuántas veces habré criticado yo esa obsesión del escritor por las ruidosas cafeterías? ¿Cuántas veces he pensado que un escritor, en un lugar tan concurrido, solo pretende llamar la atención? Sí, eso pensaba. Ahora se me echarán encima todos los escritores del mundo adictos al café…
Y sin embargo, ahora soy yo el que necesita café, café y más café.
Es el líquido de la inspiración. Y no solo eso. El trabajo del escritor —ya sea narrador o guionista, que ahí estoy yo, entre las dos aguas— se caracteriza por la soledad de un proceso largo. Desde que escribimos la primera palabra hasta que nos damos por satisfechos con la última corrección, a menudo preferimos resguardarnos del ojo público, evitamos hablar de ello, podría decirse incluso que nos escondemos.
Yo no.
Es la verdad, no quiero presumir de ser diferente, no lo soy, me suceden las mismas cosas que a los demás miles de escritores del mundo.
Yo no suelo pasarme semanas encerrado en casa, escribiendo una obra de arte o un churro descomunal. Yo prefiero reunirme con mi “comité de sabios” en la cafetería de siempre y, entre críticas a películas y confesiones secretas, tal vez hablar un rato —o toda una tarde— de los proyectos que manejo en las horas que dedico a diario a la escritura.
Antes no era así. Hace como tres años, tal vez más —no lo recuerdo… el tiempo pasa tan rápido—, apenas hablaba de lo que escribía. Con nadie. Es posible que nadie me tomase en serio, que las respuestas ante cualquier comentario respecto de mi nueva novela o mi última ocurrencia literaria, fuesen condescendientes, irónicas e incluso inexistentes. Era así. Nadie se tomaba en serio que el chico tímido quisiese ser escritor.
Entonces encontré a mis tres almas gemelas, las tres personas que no solo se han tomado la molestia de leer prácticamente cada palabra de lo que he escrito, sino que me han ofrecido intensas conversaciones sobre los puntos positivos y los negativos de cada trabajo. Jamás olvidaré la conversación mantenida con Diana, durante más de tres horas, con la novela encima de la mesa. Me sentí emocionado, extasiado porque alguien, al fin, me tomase en serio.
Quizás por eso, porque con tazas de café —o infusiones— delante he obtenido cierto nivel de reconocimiento, al menos en el micro-mundo de la amistad, por lo que he empezado a cogerle el gusto a las cafeterías. Y no por presumir de lo que escribo, o por llamar la atención, ni por sentirme menos solo en la inevitable soledad del escritor. Me gusta mimetizarme con la pared, sentirme en el centro de la nada más bulliciosa. Y entre sorbo y sorbo, plasmar algunas ideas en un papel.
Nunca escribo en las cafeterías. Es decir, no me siento a redactar en serio las historias, solo esbozo escenas, anoto ideas, creo personajes, incluso corrijo textos ya escritos o esquematizo mis próximos proyectos. Ahora, por ejemplo, cuando voy a las cafeterías y estoy solo, divido mi novela en escenas para luego, con calma, crear el guión perfecto. En casa, en la soledad y el silencio, es cuando me pongo en serio y escribo de verdad.
Hay muchas cafeterías, pero solo en una vibran la inspiración y la creatividad, solo en una siento el caluroso y refrescante influjo de las musas. ¿Debo decir en cuál? Es mi secreto. Nuestro secreto. Nada más.
P. S: Gracias por tantas y tantas tazas de café.

2 de marzo de 2010

El difícil arte de la adaptación.


Ya no es un secreto —no para aquellos que siguen este blog con asiduidad, al menos— que en mi carrera como escritor se están produciendo cambios que me llevan de la novela al cine. Ayer os contaba que mi preparación está tocando techo, que ha llegado el momento de tomar las armas —de escritura— y comenzar a caminar en este nuevo mundo. El primer proyecto que manejo, como guionista, es la adaptación de mi última novela: “Historia del Hombre Muerto”. Es lo más sencillo, ¿no creéis? La historia ya está escrita, las escenas han sido colocadas… y solo resta traducir el lenguaje literario a lenguaje visual.
Además, aunque escrita originalmente en prosa y a modo de novela… lo cierto es que esta historia siempre ha tenido una gran carga cinematográfica. Conocidos actores se pasean por sus páginas… aunque en esta versión cinematográfica la cosa se complica y, los que a priori eran perfectos sobre el papel, ahora no me resultan especialmente atractivos en pantalla. Es igual. ¿Acaso puedo soñar con que Nicole Kidman o Johnny Depp acepten un papel en mi posible película? ¿O que el maestro Tim Burton quiera dirigirla? Todo es posible y yo, que vivo de fantasías, me permito soñar con las cumbres más altas. Pero siendo realistas…
Lo que parecía un camino sencillo, un primer proyecto que podría terminar en semanas, se está convirtiendo en realidad en un trabajo extenuante, lleno de callejones sin salida y problemas varios de argumento. Nadie dijo que sería fácil…
La adaptación cinematográfica de una novela previamente escrita no es tan sencillo como uno podría pensar. Nos jactamos de que lo es y, cuando alguien se atreve a trasladar un libro a la gran pantalla —léase, por ejemplo, “Harry Potter”—, se nos llena la boca con críticas, lamentando los cambios, las omisiones o los añadidos que el sufrido guionista haya realizado.
Cuando uno se ve en la boca del lobo, tiende a comprender todas esas cosas que antes criticaba. Y yo, lo reconozco, he criticado a Steve Kloves —guionista de la saga del niño mago— como el que más. ¡Lo siento, compañero!
En mi caso juego con cierta ventaja. Muy pocas personas han tenido acceso a la novela y, estoy casi seguro, ninguno de ellos va a hacer demasiada sangre del guión. Se van a producir muchos cambios, algunos previsibles —nada de regueros blancos, y aquí tan solo ellos podrán comprender a qué me refiero—, otros inevitables y otros, simplemente, por el lujo de la reescritura.
Esta ventaja, sin embargo, mengua ante una dificultad añadida: ser el autor de la novela. Ello me permite escribir un guión más profundo; nadie conoce a mis personajes como yo, nadie sabe qué es lo verdaderamente importante, lo prescindible. Sin embargo, a ningún otro guionista le temblaría el pulso agitando su afilada pluma para cortar, cambiar o añadir. Pongamos un ejemplo: desde que tengo claro que la novela se transformará en un guión, he cortado la cabeza de un personaje que, sobre el papel era importante pero, en la pantalla, ese papel puede interpretarlo cualquier otro. He aceptado su desaparición y, sin embargo, todavía reservo dudas por ello. Todavía lamento no mostrarle al mundo.
Hoy me encuentro en pleno desglose de escenas, dividiendo la novela en pequeños cuadros que luego, se transformarán en el guión. Es un trabajo difícil. Exige disciplina y mano dura, no puede temblarme el pulso ante el sufrimiento por todas las variaciones que se producen. Y al mismo tiempo, no puedo evitar sentirme inmensamente dichoso y la sonrisa apenas se borra de mis labios mientras me dedico a ello. Porque he vuelto a ese mundo que, creí en su momento, ya estaba cerrado. Vuelvo a pasearme por la cripta, por el deprimente piso del escritor… vuelvo a sentir el olor a quemado, a cera derretida, a papiro húmedo y polvoriento…
Y en plena crisis creativa, cuando el pozo de las ideas parecía agotado, vuelvo a ser yo. Ahora lo he comprendido. Necesitaba cerrar el círculo. “Historia del Hombre Muerto” había nacido con una clara vocación cinematográfica. Ahora, esa simple idea comienza a transformarse en realidad. Y esto es solo el primer paso en el largo y sinuoso camino del papel a la pantalla. Pero estoy preparado para recorrerlo.