11 de septiembre de 2009

Hablar en silencios

¡Cuántas cosas me callo, Dios mío! Son más las palabras que mueren en mi boca que las que logran salir de ella. Creo que este tema ya lo he tocado con anterioridad. Los secretos y las mentiras. Aunque no es ese el tema de hoy. Hablaremos del silencio, tan preciado para un escritor. Mi silencio.
No me gusta hablar cuando no hay nada importante que decir. Y sin embargo en este blog… aquí dejo muchas palabras de las que quizás algún día me arrepienta, pues este blog es, quizás, una ventana abierta a mi interior, ese que tan pocas personas conocen realmente… y si bien muchas de las cosas que aquí digo nadie llega nunca a comprenderlas (casi nadie, debería decir), no dejan de reflejar ciertos aspectos de mi personalidad.
Mi vida diaria se compone de silencios. En mi caso, son los silencios los que marcan la diferencia. Quizás por eso, me atrevo a pensar, hablo tanto últimamente… y no solo por escrito. En los últimos meses me he vuelto un insoportable que ha pasado de hacerse el mudo a charlatán de tres al cuarto. No he dejado de valorar el silencio pero sí empiezo a creer en la necesidad social del ser humano, en la conversación frívola, vacía. Hablar sin decir nada.
Si algún día reuniese el valor para decir todas esas cosas que debería decir… si llegase el momento de ser completamente sincero, matando los silencios llenos de significado y colocando en su sitio cada palabra…
No ha llegado por ahora y el silencio regresará muy lentamente a mi vida. Porque estoy cansado, agotado. Porque no tengo fuerzas para seguir una lucha que no me pertenece, que no me influye, que no forma parte de lo que soy, o lo que querría ser. Ayer me sentía desvalido, incapaz de dar un paso al frente. Estoy irritable, malhablado y descortés. Suelto improperios a cada segundo, en vez de callar, en vez de mantener un digno silencio. Y aún hablando, nunca llego a decir nada.
En silencio, percibo la cercanía de un final. Hay luz más allá del túnel. Hay pequeñas rendijas en las paredes de este negro pozo. Por ellas escalaré. Me caeré muchas veces, pero terminaré saliendo a la superficie y seré, al menos eso espero, un poco más feliz.En silencio. Siempre en silencio…

1 comentario:

Diana dijo...

aunque parece que no me callo ni debajo del agua, casi siempre vivo en silencio,se lo que kieres ecir, por cirto, te vote dos veces, asi que mañana vuelvo