17 de abril de 2011

Melancolía por las Musas y los "Musos"

Es la sombra de lo que 
todavía no ha sido escrito...
En la vida de todos aquellos que caminamos sobre la Tierra, existen días en los que la realidad resulta difícil, en los que, nada más salir a la puerta de nuestros hogares y enfrentarnos a un día como cualquier otro, vacío y sin perspectivas que puedan alentarnos a definir una sonrisa en nuestros labios, pensamos en volver a la cama y dormir. Pues mientras dormimos...

Hoy es uno de esos días, para mi.
Un día como cualquier otro, aunque un poquito más vacío. Y quien dice un poco, dice por completo.
Llevo mucho tiempo dedicándome en cuerpo y alma a la Historia del Hombre Muerto, creándolo, haciendo que camine y hable. Mucho tiempo respirando con él, llorando con él, acompañándolo en todas las aventuras de su vida.
Él ha llenado muchos días como este, vacíos.
Mas hoy, parece haberme abandonado. Hoy no me siento con fuerzas para sentarme ante el folio en blanco y seguir su historia allí donde la había dejado.
Podría decirse que las musas han huido, mas no es así. Tampoco han desaparecido. Ahí están, más lejos que cerca, callando, viviendo... y sintiendo. Las musas, esas caprichosas damas (y caballeros) que vienen y van, pero que dejan una huella imborrable en el corazón ardiente del escritor.
Son musas las mujeres que me inspiran, esas amigas a las que ya no veo, pero a las que siento. Esas dos amigas que me hacen sonreír, que me ayudan a crear más vida, de la vida ya creada. Dos amigas que me han acompañado en este camino, y a las que añoro.
Es musa (tal vez debiera decir muso) ese amigo en la distancia, cuya barrera idiomática no ha impedido que la amistad crezca. Cuya simple presencia había inspirado todo un final, derrumbando los muros que me bloqueaban, deshaciendo con gracilidad la sequía creativa.
Es musa (tal vez debiera decir muso) mi hermanito (jijiji) que está lejos y a la vez tan cerca... al que decir "te quiero" es mentirle, porque no le quiero, sino que le adoro...
Es musa (tal vez debiera decir muso) aquel al que poco conozco, al que estoy conociendo, al que deseo conocer. Tu sabes quien eres. No diré más... ;)

Echo de menos a las musas y los musos. Pero mas allá de todo eso, echo de menos, simplemente, vivir.

2 comentarios:

Andrés dijo...

Buenas noches a es@s mus@s a los que sin duda tú tb inspiras.

Efectivamente Mr. Writer, hay días...

Damián F. Maceira dijo...

Hola, Andrés... ya por la mañana :P
En efecto, es posible que yo les inpire... mas sin ellos, sin los musos y las musas, no sé qué sería de mí! Pues ellos, a veces sin saberlo, son la razón de un personaje, las palabras de una buena frase, o la historia completa...
Gracias por tu comentario, caballero... pues leer un comentario también inspira y anima al escritor a seguir su trabajo.