19 de octubre de 2010

Lo que sucede después

Con la "Historia del Hombre Muerto" sobre la mesa (y el siempre aburrido -pero necesario- trabajo de pasar el manuscrito al ordenador, se acerca el momento de abrir el "cajón de sastre" y rebuscar entre las incontables ideas esa historia que merece la pena ser contada, ese personaje al que deseo entregar mis próximos meses de vida...
El escritor nunca tiene vacaciones, no hay tiempo para el descanso. A veces uno se toma días (incluso semanas) en las que decide abandonar el papel y el bolígrafo, vaciando su mente de cualquier idea. Mas dicho plan rara vez triunfa, pues si hay algo que jamás termina es el bullicio de las historias y la fervorosa caricia de la creatividad.
Cuando las últimas páginas sobre el Hombre Muerto estaban aún por escribir (antes de que el muso llegase) ya habían nacido varios proyectos en mi mente. Muchos, más de diez, que se fueron sumando a los cientos que reposaban olvidados en cualquier parte. Pero antes incluso de poner el punto y final a esta novela, ya tenía claras mis prioridades.
"Historia del Hombre Muerto" se caracteriza por lo extremo de sus personajes, su ambientación victoriana, o la mezcla de fantasía y realidad. En mi mente, el conjunto de la novela se parece a un baile de máscaras venecianas, una suerte de despliegue de descolorido terciopelo y polvo de muerte oscura. Una fábula. No me atreveré a decir que dicha ambientación me ha cansado, o aburrido. Impensable decirlo.
Sin embargo es cierto que mi próxima novela no se parecerá en gran cosa. Necesito descansar del dolor de Vincent, de su interminable tortura, de sus tinieblas...
Entre mis próximos proyectos se barajan una historia infantil, una novela de viajes... y el proyecto que más me apetece, una suerte de autobiografía velada, un drama donde el protagonista descubra su vida a través de los ojos de aquellos a los que ama...
Pero son proyectos, y ninguno de ellos tomará forma hasta que el manuscrito haya entrado por completo en el mundo digital. Bendita tecnología.

1 comentario:

Kyra dijo...

Hay que ver que cantidad de proyectos podemos llegar a tener en la cabeza, ¿eh? Suerte que has sabido poner en orden tus prioridades, es algo en lo que muchos todavía tenemos que trabajar.
Enhorabuena por terminar la historia, seguro que es maravillosa!
Saluditos