20 de julio de 2010

Distancia

En los pies, alas. En el corazón, deseo. En las manos, ilusiones. En el corazón, pesar. Euforia. Miedo. Anhelos.

Si ésta es mi vida, deseo vivirla. Y quiero hacerlo lejos.
Solo ella me ata a este mundo caprichoso. Solo ella, y nadie más. La niña de mis ojos.

Y sin embargo, cada día me alejo un poco más de la tierra. Cada día, parece que todo mengua ante mis ojos. Y que un destino diferente me aguarda al otro lado dle espejo de mentira y tinieblas.
Si esta es mi vida, deseo vivirla.

La distancia es el olvido, han dicho alguna vez. Yo no quiero olvidar, aunque sí pasar página. Y por mucho que yo quiera, y que las leyes físicas indiquen lo contrario, las páginas de mi biografía sólo pueden ser pasadas en la distancia.
¿Qué hacer, cuando todo tiembla? Qué, cuando las torres se tambalean bajo el yugo d euna realidad cuyo velo comienza a deshilacharse?
Las Morrigan juegan con los hilos de un mundo aciago. Cortarlos es sólo su decisión, la última palabra se rubrica con el filo de sus tijeras.

En la distancia, los hilos tejerán de nuevo una realidad fuerte. Y segura.

2 comentarios:

Diana dijo...

Me encanta la frase: La distancia es el olvido, han dicho alguna vez. Yo no quiero olvidar. Jo .

Damián dijo...

:) Es una frase tan cierta como la vida misma. Por que, en verdad, mi vida se ha vuelto extraordinariamente caótica... una lucha entre lo que quiero y lo que debo, lo que es y lo que no. Un rollo.
Y parafraseándome a mí mismo en una frase que le encanta a Lydia... "La vida es una mierda, hasta en los cuentos".