23 de septiembre de 2009

Reubicando la vida

Estoy sufriendo una crisis existencial de narices. Ya no se ni quien soy, se me traban las palabras y encima, mi creatividad va cayendo en picado. Esto último es normal, porque en mi caso -no se el resto del mundo qué opinará- la creatividad oscila. Si hiciera una gráfica sería ondulante...
El caso es que tengo que dejar durante unos días, tal vez semanas, el dramón de Clarisa. La nopvela que estoy escribiendo, vamos. Esta historia me consume demasiadas fuerzas y tras cada jornada de trabajo (dedico últimamente unas cuatro horas diarias a la escritura, que son pocas) estoy agotado y deprimido. Por eso voy a aparcar temporalmente este drama. Pero lo terminaré, porque vaciar ciertos "demonios internos" en esas páginas, cargar la espalda de Clarisa con ciertas responsabilidades que son solo mías, me ayuda a seguir adelante. Aunque suene... egoísta.
Ahora estoy de nuevo con mi vertiente más juvenil, porque he descubierto un filón interesante... La editorial SM (¿Quién no ha crecido con "el barco de vapor"?) publica muchos libros de misterio/terror para jóvenes... y ahí me voy a ir metiendo yo... haber qué pasa.
Y en otro orden de cosas, he comenzado un nuevo proyecto (otro más), esta vez "televisivo". Y hasta aquí puedo leer.

3 comentarios:

Jan dijo...

Damián he estado paseando entre tus diferentes blogs y tengo que decirte que eres un artista con las palabras creando mundos alternativos en los que puede ocurrir cualquier cosa. Me gusta lo poco que he leído y por supuesto ...te sigo.

Un placer conocerte!

Damián dijo...

Muchísimas gracias Jan. Las palabras de personas que se han tomado la molestia de leer lo que escribo me sirven siempre de ayuda para mejorar y seguir luchando por este sueño que tiene forma de papel y tinta. Gracias por leerme.

Diana dijo...

tu amigo tiene razon damian, tienes mucho talento, y lo sabes