18 de abril de 2011

Semana Santa en la Cripta

Cementerio de Greyfriars (Edimburgo), inspiración
para la "Historia del Hombre Muerto"
Ya basta de caprichos, de tristezas y melancolías, de miedos y tontas depresiones. Se acabaron las absurdas distracciones... ¡¡Escritor, a tus papeles!!
¿Acaso no era este tu sueño? ¿Acaso no anhelas, por encima de todo, el triunfo en este mundo de papel y tinta? Así era... En verdad, así era. Y ahora, en estos días de descanso y solemnidad, así ha de volver a ser.
Con la novela a punto de terminarla (cuando ya debiera estar no acabada, sino en manos de los editores o, con suerte, en manos del lector), toca ponerse las pilas, mancharse de tinta las manos y rubricar el ansiado final de una vez por todas.
Querido Hombre Muerto, amado mío, a ti que te he abandonado durante estos tiempos oscuros, tan agitados en lo personal como en todas las facetas de la vida de quien te escribe... un honor es reencontrarme contigo y con tu historia y, en la melancolía pasajera de los días grises que amenazan tormenta, tomándote de las manos frías, volver a luchar con más fuerza que nunca por un sueño.

Feliz Semana Santa, desde la cripta del señor Mackenzie...

2 comentarios:

Andrés dijo...

Recuerdo una frase de Goethe que leí hace mucho tiempo: "saca lo mejor de ti, sé valiente y la fuerza acudirá en tu ayuda..."

Pues eso, Mr. Writer, a por todas!

Damián F. Maceira dijo...

Gracias nuevamente, eterno amigo...
Realmente tus palabras significan mucho para mi.
Huelga decir que, además de todo, son fuente de energía y renuevan los ánimos que a veces y de una forma inevitable, decaen.
Gracias.