30 de julio de 2011

Ellas



En sus ojos late la vida, en sus palabras crece la verdad de historias nunca ciertas. Sus manos son las manos de la sabiduría, su maestría es legendaria. Avanzan sobre alfombras de apasionada sangre con la seguridad y la maestría de quien se sabe única en su especie. Con ellas vivimos y con ellas lloramos.
No son sino las dueñas de nuestros sueños. Y por eso yo las amo, y las respeto.
Con ellas disfruto día tras día de emociones desbordadas, de sonrisas ocultas, de lágrimas que se derraman por las mejillas del soñador. Ellas caminan a mi lado, como espectros invisibles que susurran melodías de una belleza sin parangón. Ellas susurran historias, ellas me guían y me hacen querer seguir adelante.
Ellas inspiran las historias jamás contadas por el escritor a medianoche. Con ellas no me siento solo en el lento pasar del tiempo hacia el incierto destino del triunfo y el olvido.
Son musas. Actrices que inspiran personajes, mujeres maravillosas, únicas. Criaturas de una belleza inigualable, más allá de la belleza.

Gracias, Diana, por un vídeo excepcional en un día como hoy.
Ya sabes que entre ellas, las musas de Hollywood, me faltas tú.
Gracias =)

28 de julio de 2011

Plan the plan

"Don't you know, 
Silly man?
Half the fun is to 
plan the plan!
All good things come to
those who can wait"

Sweeney Todd, the Demon Barber of Fleet Street

Todo estaba listo. La decisión, tomada. Las fechas, casi por completo cerradas. Las cosas marchaban según lo previsto. 
Y entonces, todo cambia. 

Planear el plan, como bien dice la Señora Lovett, es la mitad de la diversión. Pero no debemos apresurarnos en la toma de decisiones, pues uno nunca sabe qué avatares nos depara el destino, qué encrucijadas se nos presentarán (sobre todo con planes a largo plazo). 
¿Quién sabe dónde se encontrará en un día como hoy, dentro de un año?
Pero el plan es el plan. Se supone que ha de contener la respuesta a todos los enigmas, la solución a cualquier minúsculo problema debería reflejarse en el plan. Si bien es cierto, dicen, que no existe el plan perfecto. 
Miles, millones de cosas pueden suceder a la vuelta de un año. La vida podría girar por completo, las circunstancias darse la vuelta e incluso, aunque improbable, los deseos mutar en otros diferentes, opuestos me atrevo a decir. Y el plan hoy perfecto podría ser mañana la peor de las ideas y el más horrible de los infortunios. 
Pero el plan es el plan. Y siendo por definición imperfecto, esas cosas no han de ejercer mayor influencia en el mismo que una simple y anecdótica nota a pie de página. Una aclaración, o la letra pequeña del contrato. 
Todo puede cambiar pero es el plan. El propio cambio podría ser el plan. Y de echo es el cambio la base del plan. 

Las cláusulas están cada vez más claras, su contenido cada vez mejor atado y los objetivos, muy claros. El tiempo pone en mi camino lentamente las herramientas necesarias para cumplir con lo planeado. Y aún a riesgo de darme el mayor de los batacazos, aún a riesgo de estamparme contra un muro, o de tirarme a una piscina vacía, deseo hacerlo. Necesito hacerlo. Debo hacerlo.
El plan está casi terminado. Solo falta reunir los medios... y esperar a que el tiempo llegue, y el mundo se alinee según lo previsto. Y entonces solo quedará... volar. 

27 de julio de 2011

Prados verdes de Escocia

Y en prados de verde esmeralda, bajo cielos encapotados en gris perla con pequeños remiendos en turquesa y lapislázuli, el joven ausente correteaba a solas, perdido en la inmensidad de un mundo que no era el suyo...

Pocos saben dónde vivía, o qué inspiró su leyenda... ¿Quieres saber más?
Tiempo. Me hace falta tiempo.
Y suerte. Mucha suerte.

26 de julio de 2011

Happy Birthday, Dan


El día 23 de Julio, Daniel Radcliffe cumplió 22 años. Con unos días de retraso (debidos a problemas de agenda) desde mi blog quiero felicitarle. Al fin y al cabo... él ha inspirado una gran parte de mi vida y en cierto modo, algunos de mis personajes se parecen a él. 

HAPPY BIRTHDAY, DAN!

25 de julio de 2011

Soñando Londres

Like London bridges falling down, my heart would fail if you should go
With every passing day i’d cry, life for me would be no more
If you were to say you’re going away I would just sit and sob
And life would be london fog
Now if you were to say you’re going away
I would just sit and sob
And life would be London fog

La certeza de un sueño que se me antoja imposible es ahora más real que la propia realidad. Y sin embargo, sigo contemplándote más allá de la lluvia y la niebla, y creo estar al otro lado de un cristal irrompible que me impide llegar a ti. 
Te siento al otro lado, veo tu sonrisa reflejada en la torre de un reloj que avanza marcando los tiempos de una vida en equilibrio, y mientras los pilares del mundo parecen tambalearse, y el barco que me lleva navegando océanos insalvables zozobra bajo una tormenta de proporciones catastróficas, la desidia de saberte cerca y a la vez lejos me puede. 
Palabras vacías emergen de mis labios sellados. Silencios oscuros se llenan del ruido vil de la ciudad que nunca duerme. Y mientras todos duermen yo respiro intranquilo y, perdiéndome en tus calles, me pongo a llorar. 
¿De qué me sirve estar aquí si tú ya no estas?
Te sueño, Londres, más cercana que nunca. Te sueño a mi lado, te sueño ser mi mundo. Sueño bañarme en tus aguas y beber de tus teteras, y sueño sentirte cerca. Sueño el aroma de la niebla y el sabor de la lluvia, y el sonido armonioso de la vida que vive en ti. 
Sueño besar tus labios ausentes, alejados e inalcanzables para mi. 
Y el sueño se torna pesadilla cuando se que otros caminan tus caminos, y beben los efluvios de la vida y sienten la fuerza ingente de tu realidad. Me siento celoso, ¡oh, Londres soñado! al saber que otros pueden tocarte y quererte. Y siento pena al saber que nadie va a quererte como yo te quiero.
Y sabiendo que es imposible.
Que nada cambiará, al menos en estos meses de ausencia y silencio...
Te sueño, Londres amado. 
Y espero el paso del tiempo, para volver a abrazarte antes de la partida y así sentir que eres, en el fondo y de un modo imposible, enteramente mío. 

21 de julio de 2011

Un día extraño

Hoy, me he despertado con una extraña sensación en todo el cuerpo.
He pasado una muy mala noche, apenas he podido dormir y cuando al fin conciliaba el sueño, acudían pesadillas que no puedo recordar excepto como terribles sueños infestados de miedos y desesperación. Tan solo recuerdo correr, correr con todas mis fuerzas huyendo de algo o de alguien que me perseguía, dándome alcance...

Al pensar en ello me doy cuenta de que aquello que me perseguía era la personificación del pasado que me ahoga y del futuro que se me escapa, y me doy cuenta de que tal vez no era yo el perseguido, sino quien perseguía la efímera silueta de un sueño a todas luces esquivo.
¿Qué os viene a la cabeza si pensáis en los sueños que teníais siendo muy jóvenes? No me refiero a qué queríais ser de mayores (médicos, enfermeras y bomberos) sino a ese sueño, o tal vez esa certeza de que en el futuro, tan lejano entonces como real ahora, estaríais en un lugar y en un momento exactos.
Si yo lo pienso, a mi mente tan solo acude la silueta de la torre de un reloj coronando una ciudad que por ahora tan solo he visto en sueños. Si yo lo pienso, a mi mente acude un nombre conocido por todos. Su nombre. El nombre de la ciudad de los sueños.
Londres.
Siempre he sabido que allí me espera mi destino. Por qué estoy tan seguro no lo tengo nada claro pero la verdad, no me imagino una larga vida aquí, donde ahora me encuentro. Me la imagino, pero sería una vida vacía. Una vida sin cambios, sin avances ni retrocesos... tal vez sin amor.
En Londres tal vez mi vida se vuelva difícil, a buen seguro los comienzos resultarán duros y la melancolía y la morriña me conquistarán con prontitud, llamándome a que retorne al lugar del que provengo... pero es Londres.
A menudo en mi mente fantasiosa imagino cómo sería mi vida allí. Absurdo, ¿no es cierto? No es bueno perderse en los sueños y olvidarse de vivir. No soy idiota y se que, es posible, nunca llegue a vivir en esa ciudad. Se que, muy posiblemente, algo habrá siempre que me detenga, que me mantenga en mi sitio, que me impida subirme a un avión y sin volver la vista, perderme en un destino incierto con sabor a té y acento británico.
Pero también se que, es posible, todo ocurra. Y tal vez pronto camine por sus calles, y viva entre sus gentes, y hable inglés cada día...
Supongo que el sueño se hizo más real el día en que le conocí. Supongo que escuchar en su voz el acento de la tierra soñada me hizo pensar que quizás, tan solo quizás, algo así sería posible.
Me gustaba. Sentir aquello me gustaba.
Era como tener cerca un lugar lejano, como sentir... que todo era posible. Y aunque el miedo a muchas cosas me detenía, sabía que... al alargar la mano... al escuchar... al contemplar su sonrisa... todo era posible.

Hoy es un día extraño, en el que te extraño. Aunque jamás llegues a saberlo. Aunque te lo diga y nunca llegues a creerlo de verdad...
Hoy es un día...

20 de julio de 2011

Retorno desde Hogwarts

Después de una intensa y emotiva semana que ha servido para demostrarle al mundo lo mucho que me gusta Harry Potter (¡alerta permanente! que esto no ha terminado todavía) toca tomar el expreso de Hogwarts y volver a la realidad mundana y a veces triste, que habitualmente me rodea.
Parece que el clima quiera acompañar la melancolía del adiós con la certeza de un verano inexistente y vacío. Los rayos del sol se han vuelto escurridizos y, ocultos entre nubarrones, disfrazan las vacaciones de verano a modo de improvisado invierno y frío otoño.
No me quejo, no me gusta el calor. Pero un rayo de sol, de vez en cuando, se agradece.
El camino a casa ha sido largo... y durante los últimos días, desde que me sentara en mi butaca a disfrutar de la última película de mi idolatrado y querido mago, todo se ha vuelto tan difuso, tan opaco y tan poco... transparente...
De pronto me fallan las palabras, porque veo el mundo tras la batalla, porque veo los campos cubiertos de cadáveres colocados con tal delicadeza, que forman un exquisito mosaico de lo que podría llegar a ser. Y aun en los macabros sueños del escritor me pregunto si en verdad deseo cruzar esos campos, entre cuervos negros y carroñeros, esquivando balas y afiladas dagas que amenazan mi propia supervivencia.
Veo la certeza de un destino tiempo atrás concebido. Siento ya entre mis dedos el tacto afable de lo que está por venir. Tan lejos como cerca, aproximándose con cada pequeño avance de las agujas de un reloj que nunca se detiene. Las hojas del calendario caerán veloces, a veces parecerán ralentizadas, mas el Tiempo avanza imparable y me pregunto...
¿Está mi melancolía relacionada con el final del niño mago? ¿O ha sido el final de Harry Potter la perfecta excusa para comenzar a pensar?
Quisiera mirar las negras agujas del reloj que marca la vida del escritor de alma gris y nublados miembros. Mas el reloj que ansío mirar me espera a lo lejos, alzándose en la ciudad de mis sueños, aguardándome junto a mi propio destino.
Y pienso...

18 de julio de 2011

Harry Potter Week Extra: A Look Back


Si te gusta la saga Potter, te emocionarás con este vídeo. Una mirada al largo camino desde aquel niño que dormía en una alacena hasta... el final.

Harry Potter Week, Parte VII: Lo que Ocurre Después

Con el séptimo libro ya publicado y la última película de la saga en las salas de cine de todo el mundo, los seguidores de Harry Potter nos sentimos un poco... desorientados. ¿Qué ocurre ahora, después de tantos años, cuando parece que nuestra historia favorita ha tocado fin y ya no existe nada más sobre Hogwarts? 
¿Es este, verdaderamente, el final de la aventura?


Poco antes del estreno de "Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Parte 2", J. K. Rowling, artífice máxima del sueño en el que todos nos hemos refugiado durante más de una década, anunciaba con mucho misterio la llegada de POTTERMORE, una nueva página web sobre Harry Potter. 
En el vídeo explicativo sobre esta grata novedad, Rowling explica que en dicha web podremos revivir, capítulo a capítulo, las siete novelas que componen la saga más importante de todos los tiempos con añadidos, uno de los más importantes, nosotros mismos. ¿Una nueva forma de leer la saga, más interactiva? 
Si eres un fanático de la historia de Potter, ya habrás visto algunas imágenes de la web y la cosa, sinceramente, promete... ¡ansiosos nos tiene, señora Rowling!

Pero no todo termina en Pottermore...
"The Wizarding World of Harry Potter" es la siguiente gran aventura que nos espera, en Orlando, a los amantes del señor Potter.
Un sueño que, al menos desde España, tiene un alto precio... pero que algún día quien les escribe desea poder vivir.
¡Imagínate! Caminar por Hogsmeade, viendo el Castillo de Hogwarts en lo alto... comprarte una varita mágica, beber cerveza de mantequilla en Las Tres Escobas...
El parque de atracciones es una auténtica gozada, dicen los afortunados que han estado allí. No lo dudo.
Además de una nueva web y un parque de atracciones, la magia continúa... páginas web como Harrylatino o The Leaky Cauldron continúan su exitosa andadura con el apoyo de los seguidores y prometen seguir siendo referentes de la historia de Harry Potter, más allá de este final.
Aparte de todo esto, los estudios Leavesden (Inglaterra) donde se han rodado las ocho películas, han anunciado la apertura de los escenarios utilizados para la realización de las películas, una visita obligada para todos los fans.

Así que Harry Potter no ha terminado...
Al fin y al cabo somos la Generación Potter. Y mientras quede un corazón que lata con la magia de las varitas, mientras existan los libros y las películas, el sueño Potter no habrá terminado.

*Mischief Managed*

16 de julio de 2011

Harry Potter Week, Parte VI: La Última Película

Era el momento más esperado por los millones de seguidores de la saga en todo el mundo. Y aunque unos pocos afortunados pudimos verla un día antes, ayer 15 de Julio de 2011 llegaba oficialmente a los cines "Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Parte 2", última entrega cinematográfica de la saga por excelencia. 
He aquñi mi opinión. Pero ¡OJO! No va a ser un artículo libre de Spoilers, así que si no has visto la película, quizás no quieras seguir leyendo... 



"Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Parte 2" comienza allí donde terminara la Parte 1. Lord Voldemort ha conseguido la Varita de Saúco, y Harry no está más cerca de destruir los horcruxes que restan para poder terminar de una vez por todas con él. No obstante, el encuentro en la Mansión Malfoy que le costara la vida a Dobby parece haberlo puesto tras la pista del siguiente horcrux... nada menos que en el banco de los magos, Gringotts. 
La película es todo lo que cualquier seguidor de la saga querría ver. Emocionante, espectacular y sobre todo, muy emotiva. Desde el primer momento, quizás por la certeza de que será la última, cada frase resulta increíblemente afilada, cada escena parece ser la última y todo está cuidado hasta el más mínimo detalle. 
"Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Parte 2" es la más emotiva de las películas, sin lugar a dudas, como lo fuera ya el libro en su momento. La pérdida de personajes importantes, el descubrimiento de la verdad y el final de todos los misterios que rodean a Harry y a Voldemort nos llevan por un camino de lágrimas hasta la apoteosis final, en la que la batalla se recrudece y la balanza se torna en favor de... bueno, no voy a spoilear hasta ese punto, por ahora. 
En esta última entrega, Daniel Radcliffe (inolvidable Harry Potter) se entrega hasta límites insospechados y se nos descubre como uno de los grandes actores del futuro, un prometedor intérprete que, a buen seguro, seguirá triunfando más allá de la varita y la cicatriz en forma de rayo. Realmente es un actor fantástico, como lo son también Emma Watson (quizás mi actriz favorita) y Rupert Grint. No obstante, en esta película no son ellos los que más destacan, sino otro actor al que hemos visto durante toda la saga, si bien de forma muy secundaria, y que se nos desvela como uno de los grandes heroes de la batalla de Hogwarts. Neville Longbottom (interpretado por un atractivo y genial Matthew Lewis) es la gran revelación de la película, aunque ya en los libros lo era. 
Junto a ellos, también destacan los grandes actores británicos a los que ya habíamos visto en todo su esplendor pero que recobran un nuevo brillo. ¿Alguien no ha sonreído al ver a Minerva McGonagall usando cierto hechizo?

El final de Harry Potter, aunque esperado y ansiado, ha sucedido. Para los seguidores más ávidos (los que conocimos a Harry en papel antes que en celuloide) ya había terminado en 2007, pero ahora las cosas son más definitivas. El niño mago ha crecido, a conocido la verdad de su existencia... y ha llegado a la conclusión de su tarea para con el mundo. Si no has visto la película, deberías verla. Si eres seguidor de Harry, seguramente volverás a verla.Y en todo caso recuerda que mas allá de todo eso... Harry Potter vive. Y así será mientras viva la Generación Potter. Nuestra generación. 

¿Es realmente este el adiós definitivo a Harry Potter para los seguidores de todo el mundo? Mañana, en la séptima entrega de la "Harry Potter Week", lo que ocurre después...

15 de julio de 2011

Harry Potter Week, Parte V: El Evento Fan

Porque hemos estado contigo hasta el final... 
Porque te hemos acompañado desde la alacena bajo las escaleras hasta el bosque prohibido.

"[...] And to you, if you have stuck with Harry until the very end."
Dedicatoria final de "Harry Potter and the Deathly Hallows"


Ayer, a las 19:00 horas, la sala más grande de los cines Cines "Cinesa Área Central" se llenaba de seguidores de Harry Potter para asistir al evento fan... el último evento de la saga cinematográfica (se me pone la carne de gallina y me entran ganas de seguir llorando al pensarlo): desde las 19:00 horas, la emisión de las dos partes de "Harry Potter y las Reliquias de la Muerte", el esperado y espectacular cierre de la historia más importante y especial de la vida de quien os escribe estas palabras... ya llorando de nuevo. 
No se ni qué decir. Llevo desde que terminó la película sin palabras, ausente... vacío. Es el fin de una era, el broche final a mi infancia y mi juventud. El adiós a un personaje (a un grupo de personajes, mejor dicho) que son más que simples ideas en un papel. 
Hoy, escribiré sólo en relación con el evento en sí y evitaré mencionar aspectos de la película, dado que hasta hoy no se ha estrenado oficialmente... no obstante no puedo garantizar que este artículo esté libre de spoilers, así que ¡alerta permanente! y lee bajo tu cuenta y riesgo...
Imaginad una sala de cine... más de trescientos fans de Harry Potter apiñonados en las butacas presenciando el gran final, la apoteosis... La emisión de Parte 1 fue como una especie de reunión. Todos la habíamos visto ya, nos la sabíamos de memoria y aún así (cuidado si no has visto Parte 1), la muerte de Dobby arrancó las primeras lágrimas de la tarde.
Después de un descanso, comienza el estreno de la última película de Harry Potter, y lo hace un una ovación en las butacas que te ponía la carne de gallina. Y después... el silencio. Un silencio que te estremecía, se palpaban los nervios, la tensión de todos aquellos que hemos acompañado a Harry Potter desde el principio de los tiempos. Durante la película, en momentos clave (después pondré un spoiler en rojo y os contaré a los que queráis leerlo) se repetían los aplausos y los gritos. Y al final, pasada la medianoche, cuando se apagó la pantalla y comenzaron los créditos, la sala entera se alzó en una ovación que arrancaba lágrimas hasta a la piedra más dura. Un larga e intensa ovación para celebrar el final de Harry Potter, el final de una era... 
No puedo escribir más sin desvelaros nada. 
Pero no miento al afirmar que la tarde-noche del 14 de julio de 2011 ha sido la mejor experiencia de mi vida, al menos hasta el momento. 

Gracias, Harry Potter.

SPOILER: Como os decía más arriba, he aquí los dos momentos que merecieron una ovación. El primero, el esperado beso de Hermione y Ron. El segundo (y menuda ovación! se me pone la piel de gallina al recordarla) cuando Molly Weasley termina con Bellatrix lestrange. 

14 de julio de 2011

Harry Potter Week, Extra


Ayer de madrugada, con la entrada de mañana, delante del cartelito sobre el evento especial de esta tarde... 
¡Nervios, muchos nervios! 
 =)

Continúa la Harry Potter Week!!

Harry Potter Week, Parte IV: Hasta el Final

"Harry permaneció agachado tras la lápida, comprendiendo que había llegado su fin. No había esperanza... nadie iba a ayudarlo. Y, al oír a Voldemort acercarse aún más, sólo supo una cosa que escapaba al miedo y a la razón: que no iba a morir agachado como un niño que jugara al escondite, ni iba a morir arrodillado a los pies de Voldemort. Moriría de pie como su padre, intentando defenderse aunque no hubiera defensa posible."

Priori Incantatem - Harry Potter y el Cáliz de Fuego.


El pase especial de "Harry Potter y las Reliquias de la Muerte" ya está aquí. Es la hora de la verdad, el momento que todos los seguidores del joven mago estábamos esperando con una mezcla de sentimientos encontrados. Queremos ver el final, pero no queremos que todo termine. 
Pero termina. Ya lo anticipaba la publicidad de la película. "It all ends". 

El estreno de "Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Parte 2" no será hasta mañana, 15 de Julio... pero esta tarde-noche, en los cines de todo el mundo, se realiza un pase especial fan. La proyección de la Parte 1 y el preestreno especial de la Parte 2. 
¿Estáis nerviosos?
Al borde mismo del abismo, mientras Harry y Voldemort se enfrentan cara a cara y caen al vacío para terminar aquello que empezó tanto tiempo atrás, los fans contenemos el aliento a la espera de ocupar nuestras butacas. Falta poco ya... muy poco. 
Si has leído el libro, ya conoces el final de la historia. Si has leído el libro, tus esperanzas de ver cada escena en la gran pantalla seguro que estarán incrementando los ánimos ante la batalla final.
Si no lo has hecho, si te enfrentas a la Parte 2 sin saber a ciencia cierta lo que ocurrirá, no seré yo quien te estropee la película más esperada de la historia (pese a quien pese).
Y es que "Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Parte 2" no es sino la conclusión de una saga cinematográfica que ha ido conquistando récords. Tanto en papel como en celuloide, Harry Potter ha movido al mundo.
Son las 10 de la mañana del 14 de Julio de 2011. En nueve horas, comienza el pase especial en los cines de mi ciudad. La gran pregunta, al borde mismo de la locura y con los nervios desbordándose por momentos es...
¿Qué ocurrirá después?
Me pueden los nervios, me faltan las palabras. He pensado durante mucho tiempo qué escribir pero... es imposible pensar cuando en mi mente están las horas que me separan de verlo, cuando mi alma siente el dolor de la despedida, cuando mi cuerpo se tensa ante la que se nos viene encima.
Es tremendo el poder de Harry Potter.
Oficialmente, es el final de una era.
El final de la saga.
El final del sueño.
Todo termina aquí. Donde comenzó.

¿Qué ocurrirá después?

Harry Potter Week, Extra


Ha llegado la hora. La última batalla.
El final.

13 de julio de 2011

Harry Potter Week, Parte III: Magos en la Alfombra Roja

"¿Piensas que los muertos a los que hemos querido nos abandonan del todo? ¿No crees que los recordamos especialmente en los mayores apuros?Tu padre vive en ti, Harry, y se manifiesta más claramente cuando lo necesitas. ¿De qué otra forma podrías haber creado ese patronus tan especial? Cornamenta volvió a galopar anoche [...] Así que anoche viste realmente a tu padre... Lo encontraste dentro de ti mismo."

Más lechuzas mensajeras - Harry Potter y el Prisionero de Azkaban.


Con el estreno de "Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, parte 2" en las salas de todo el mundo, llega la esperada conclusión de la adaptación cinematográfica de la saga más importante de todos los tiempos. La octava (que no séptima) película llega esta misma semana a la gran pantalla, y uno de los últimos refugios de los fans del joven mago encuentra su conclusión. 
Ya lo decía el trailer que vimos hace ya meses, anunciando la llegada en dos partes de la última batalla.

"El final de un fenómeno universal... el acontecimiento cinematográfico de toda una generación". 

Las películas de Harry Potter nos han permitido ver en carne y hueso a nuestros personajes favoritos. Quizás sean  o no como nos los imaginamos, pero a estas alturas resulta difícil imaginarles con otras caras y otras voces (y eso que los españoles hemos escuchado varios cambios en el doblaje, que me han inclinado personalmente a ver las películas en versión original, al menos en dvd). 
Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint son los tres jóvenes actores que ha interpretado al trío protagonista de la saga. Son solo tres de los niños que entraron en el Gran Salón de Hogwarts hace ya diez años, rodeados por una plantilla de actores que reúnen a la flor y nata de la interpretación británica. 
Hace diez años...
Maggie Smith (profesora Minerva McGonagall), Emma Thompson (profesora Trelawney) o Gary Oldman (Sirius Black) son solo tres de los eminentes actores y actrices que caminan en cada película por los pasillos del castillo más famoso de todos los tiempos (lo sentimos, Disney). Con su talento, han convertido una saga literaria épica en un acontecimiento cinematográfico sin precedentes. Nos han permitido disfrutar de auténticas obras de arte cinematográficas que, si bien no han obtenido un gran reconocimiento en las entregas de premios (crucemos los dedos para que la última entrega salga merecidamente premiada a lo largo de la próxima temporada de estatuillas), se han convertido en clásicos que perdurarán en el tiempo. 
Mención especial para Alan Rickman (Severus Snape), un actor al que personalmente admiro (más allá de la simpatía o antipatía que me despierte su personaje). Es... casi orgásmico verle en la pantalla, ejerciendo uno de los más fascinantes papeles de la saga... Así mismo cabría destacar a Ralph Fiennes (genial como Voldemort) o la excéntrica y perturbada Helena Bonham Carter (Bellatrix Lestrange). Quizás son ellos el trío oscuro de la saga... 

Contemplar en cines el final más esperado por los seguidores de la saga es algo que nos lleva a sentir una mezcla interesante de alegría y excitación, de tristeza y ansiedad. Si bien el final oficial de la saga ocurrió en el verano de 2007, la última película supondrá para todos nosotros el último final, el final de los finales. 
Estamos felices por asistir a este acontecimiento único e irrepetible pero, al mismo tiempo, nos embarga la melancolía y la pena. Los más positivos nos aferramos a la edición en dvd de esta última entrega, quizás a las venideras ediciones y reediciones de la saga... pero se acabó el esperar con tensión un nuevo libro, o la ansiedad casi enfermiza ante la llegada de una nueva película. 
Es el final del camino. El último final. El definitivo. 
En pocas horas asistiremos a la Batalla de Hogwarts, descubriremos (los que hemos leído los libros, veremos) quién vive y quién muere en la gran batalla, y desvelaremos todas las incógnitas que habían quedado en el aire. 


Nosotros defendimos la Piedra Filosofal. Encontramos la Cámara de los Secretos, y liberamos al Prisionero de Azkaban. Fuimos elegidos por el Cáliz de Fuego, y luchamos codo con codo con la Órden del Fénix. Aprendimos del Príncipe Mestizo y finalmente, dominamos a las Reliquias de la Muerte
Nosotros, somos la Generación Potter.

12 de julio de 2011

Harry Potter Week, Parte II: la magia de los libros

"Eso es lo que te diferencia de Tom Ryddle. Son nuestras elecciones, Harry, las que muestran lo que somos, mucho más que nuestras habilidades. Si quieres una prueba de que perteneces a Gryffindor, te sugiero que mires esto con más detenimiento. [...] Sólo un verdadero miembro de Gryffindor podría haber sacado la espada del sombrero, Harry -dijo simplemente Dumbledore.
La recompensa de Dobby - Harry Potter y la Cámara de los Secretos.




El 21 de Julio de 2007, seguidores de la saga de todo el mundo estábamos ansiosos por adquirir un ejemplar del libro que cerraba definitivamente la historia del joven mago. Habían sido aproximadamente diez años de larga espera, amenizados siempre por acontecimientos que nos permitían continuar soñando, perod esde el día en que leímos el primer capítulo de "Harry Potter y la Piedra Filosofal" y supimos que su autora planeaba escribir una serie de siete libros, habíamos estado preparándonos para ese mismo momento. El momento del adiós.
Había sido en el año 1997 (el 30 de Junio) cuando finalmente, una autora desconocida consiguió hacer su sueño realidad. La editorial Bloomsbury editó el primer libro de la saga sin grandes pretensiones. Nada podía prever el éxito que vendría, el fenómeno que acababa de despertar... ¿O tal vez sí? En el primer volumen de la saga, la profesora McGonagall hace una especie de premonición...
"Todos los niños del mundo conocerán su nombre".
Es que McGonagall es una gran bruja... ;)

En mi caso, "Harry Potter y la Piedra Filosofal" llegó con el final de un milenio. En julio de 1999, mi hermana me regaló el primer libro de la saga por mi cumpleaños (que curiosamente, es un día antes que el de Harry Potter y su autora). Reconozco que en un primer momento no me lo leí, pero al terminar el verano estaba deseando más y más. Internet era una fuente de información importante, pero el segundo volumen de la saga me lo leí en la biblioteca del colegio y no fue hasta 2002 que ahorré para comprarlo.
No recuerdo lo que sentí al leer por primera vez la primera de las historias de Harry Potter, pero sí recuerdo que me marcó, como me han marcado cada una de sus aventuras.
Es curioso que los siete volúmenes de la saga han llegado a mis manos en momentos muy particulares en los que necesitaba el apoyo de alguien, un fiel amigo. Momentos duros, tristes, en los que me sentía particularmente solo... y en los que hallaba el consuelo de sumergirme en las páginas de estos libros, caminando por Hogwarts acompañando a alguien que, si bien no existía en el mundo real, se había convertido en una especie de alma gemela.
Con las historias de Harry Potter he caminado sendas especialmente oscuras, dejándome guiar por la luz de sus varitas y el resplandor de sus hechizos, y a lo largo de casi diez años he conocido con ellos partes no solo de un mundo mágico salido de la mente de Rowling, sino partes de mí mismo que desconocía.
Harry Potter se ha convertido en una especie de hermano mágico, del mismo modo en que Albus Dumbledore me ha guiado con sus consejos. A través de sus palabras (a veces enrevesadas e indescifrables para un niño) he encotnrado una filosofía del bien y el mal, una diferencia que me ha llevado a querer ser... mejor. Ron Weasley es un amigo, y Hermione la dama de los sueños de cualquiera que ansíe la perfección. Quizás... la única mujer que ha conquistado mi corazón, más allá de la familia, por supuesto.
Leer los siete libros de Harry Potter ha sido (y todavía es, cada año) una experiencia única. Si los primeros los leía con calma, capítulo a capítulo antes de dormirme, los últimos libros los devoraba literalmente en una noche. Así, la noche del 23 de Julio de 2007 (otra casualidad, el día del cumpleaños del actor que lo interpreta en la gran pantalla), cuando mi madre me regaló anticipadamente el séptimo libro en inglés, me lo leí de golpe, maravillándome con cada escena, con cada frase y con cada palabra, en un libro que entremezclaba a la perfección la tensión ante el inminente final con la emoción de una despedida espectacular.
Era el final del sueño. Todo había sido contado y, si bien quedaban películas por ver (y un nuevo libro, "Los Cuentos de Beedle el Bardo"), la saga literaria había terminado. Conocíamos el destino de todos los personajes, habíamos leído la batalla final y sabemos ya quién vive y quién muere.
Esa noche, la noche en la que conocí el final del sueño, la recuerdo vívidamente como una noche especial.
A pesar de ser verano, hacía frío. Así que me leí el libro (en inglés) junto a la cocina de leña. Leía rápido, parándome solo de vez en cuando para consultar alguna palabra en el diccionario. Recuerdo sentir melancolía con las primeras páginas, haber reído con algunas escenas, sentido alegría al encontrar a viejos conocidos... y el grito de terror que emití al leer un capítulo en el que el plan final quedaba al descubierto, el momento en el que conocíamos la verdad... de la verdad. En ese momento recuerdo haber dejado el libro sobre la mesa, llevarme las manos a la cara y llorar. No un llanto emocionado, sino... un llanto de desesperación. Quería seguir leyendo pero me aterraba leer más. Y al final, me enfrenté a las últimas páginas del libro y una vez leídas, con lágrimas en los ojos, suspiré porque al fin lo sabía todo.

Harry Potter ha marcado mi vida y en muchos aspectos, ha definido una parte de lo que soy. En sus páginas he encontrado un refugio, una suerte de hogar fantástico en el que convivir con iguales. Y qué si soy un simple muggle... en el fondo, muy en el fondo... sigo esperando una lechuza que me diga que he sido aceptado en Hogwarts. Ya no tengo once años pero quién sabe, quizás ahora impartan allí carreras universitarias... mágicas...

Mañana, el "último" refugio fan: las películas.

11 de julio de 2011

Harry Potter Week, Parte I

"¡Será famoso... una leyenda... no me sorprendería que el día de hoy fuera conocido en el futuro como el día de Harry Potter! Escribirán libros sobre Harry... Todos los niños del mundo conocerán su nombre."
El niño que vivió - Harry Potter y la Piedra Filosofal.

Pocas veces un libro, un personaje o una película nos lleva en un viaje tan apasionante e inolvidable que lo recordamos con cariño y nostalgia de vez en cuando, ansiando que eso se repita y, por ello, intentando repetirlo cada cierto tiempo. Pocas veces encontramos a un alma gemela en el papel, un personaje que lleva su vida por derroteros quizás fantásticos e imposibles, que quizás no se parece en nada a nosotros mismos... o incluso a ojos de los demás, puede que sea lo opuesto a lo que nosotros somos. Y sin embargo, ese personaje nos llena, su historia se convierte en la nuestra y de pronto, escuchamos las palabras que ellos dicen en nuestra boca, en los momentos más inesperados.
¿Qué seguidor del niño que vivió no ha susurrado alguna vez alohomora antes de abrir una puerta y, consciente de la posibilidad de la estupidez, se ha sonreído con pillería?

Harry Potter es la gran saga épica de toda una generación de niños, jóvenes, y niños que nos hemos convertido en adultos a su lado. ¿Quién no recuerda cómo ha llegado cada uno de los libros a sus manos? ¿O lo que sintió al leer los momentos más importantes de la saga?
Si has seguido con Harry hasta el final, si has llorado al cerrar el séptimo libro, o simplemente has disfrutado cada palabra de cada página de cada uno de los libros...

La octava película de la saga llegará a los cines de todo el mundo en unos días y, de ese modo, la tabla (cinematográfica) a la que nos aferrábamos los más acérrimos a la saga habrá terminado. El verdadero final lo conocimos hace ya unos cuantos años... ahora lo veremos, lo sentiremos y luego, nos dejaremos caer en un pequeño vacío.

J. K. Rowling (Jo) nos ha llevado de la alegría al llanto, manteniéndonos en vilo durante más de diez años, esperando con impaciencia cada uno de los siete volúmenes que componen la saga del niño mago. De su mágica pluma, de su fantástica imaginación, ha surgido un mundo de papel donde todo, o casi todo, es posible... un mundo donde podemos refugiarnos a menudo, sintiéndonos seguros bajo la protección de las varitas mágicas.
De su mano y, sobre todo, de su imaginación, ha surgido la historia más formidable que ha conocido quien les escribe. Ya es legendaria la narración de cómo Harry Potter llegó a su mente en un tren, cómo al llegar ese tren a su destino el esbozo principal de la historia había sido ya concebido, y cómo dedicó los siguientes meses y años de su vida a terminar una tarea que la ha llevado del anonimato a tocar las estrellas. 
Con millones de fans amparados bajo el ala protectora de una saga cuyo final había sido escrito, dicen, al principio de los tiempos, J. K. Rowling nos ha honrado permitiéndonos entrar en su mundo, un mundo donde todo es posible. La magia que sobrevuela los pasillos de Hogwarts no es nada en comparación con la que desprenden las páginas escritas por la maestra de ceremonias. 
Sobre Harry Potter se han escrito extensos artículos e incluso ensayos, algunos destinados a destruir el sueño, otros a ensalzarlo. Millones de páginas de Internet versan sobre las más variadas facetas de una historia que no deja de crecer aún cuando ha sido publicado su último episodio. Ahora, al borde del abismo y expectantes ante una batalla final (cinematográfica) que se prevé nos dejará sin aliento, la pregunta es... ¿Qué nos queda a los seguidores?
Queda toda una Potter Week por delante. No queramos correr, por las barbas de Merlín.

¿Por qué me gustan tanto los libros, hasta el punto de leérmelos al menos una vez al año? ¿Por qué quiero dar las gracias a Rowling, algún día?
Mañana, en la "Harry Potter Week" de la mente del escritor...

10 de julio de 2011

Todo termina...


Es el final... el final de una saga épica que nos ha cambiado la vida a aquellos que nos hemos dejado conquistar por su magia, en imágenes y en palabras. 
Siete libros. Ocho películas. Miles de millones de emociones y sentimientos.
Si no lo has vivido, jamás podrás llegar a entenderlo.
La batalla final.
Ante nosotros se extiende ya la semana final, los últimos días de una espera de años. 
Y en esta semana, los próximos siete días, el escritor se propone hacer un homenaje especial a una historia que me ha marcado más allá de lo imaginable. 
Siete días, siete artículos... como siete son los libros, y siete son los Potter que salen de casa de los Dursley por última vez al inicio del séptimo libro (y la séptima película). 
¿Qué tendrá el número siete que tanto me gusta?
Descubre desde mañana mismo por qué espero con emociones encontradas la llegada del gran final. O cómo llegué al mundo Potter. O qué me gustaría decirle a Rowling... 

Siete días.
Un monográfico.
Un homenaje especial... para alguien muy especial...

"En aquel mismo momento, las personas que se reunían en secreto por todo el mundo estaban levantando sus copas y diciendo, con voces quedas: ¡Por Harry Potter... el niño que vivió!"

6 de julio de 2011

El Maquinista


Las agujas del reloj marcaban un par de minutos más allá de las doce, pero el tren continuaba parado en la estación, sin visos de partir hacia un destino que nadie había marcado, que era un misterio todavía por resolver.
Todo estaba preparado. Los pasajeros se habían acomodado en sus asientos, el tren había sido revisado y se había comprobado que nada fallaba. Las vías, vacías. El trayecto, libre. El mundo, expectante.
En su cabina, contemplando el horizonte con la mirada perdida, el maquinista se impacientaba, aguardando la señal. Partir, o cancelar el viaje. La decisión parecía sencilla, pero allí estaban, parados en la estación, resignándose a esperar.
Apareció entonces el revisor en la vía, y se detuvo ante el maquinista. Los dos hombres se miraron fijamente, entendiéndose sin palabras, pues los dos sabían que el tren esperaba a su revisor y que sin éste, no podrían partir.
-Sube, llevamos cinco minutos de retraso -dijo el maquinista, sonriendo al verle allí, al fin.
Pero el revisor no se movía de su sitio. Y las agujas del gran reloj redondo de la estación, continuaban su lento e imparable avance.
-¿A dónde nos llevará el tren? -preguntó el revisor, sin moverse de su posición.
-Nadie ha indicado nada al respecto -respondió el maquinista-. Nuestro Destino es incierto, pero todos queremos llegar a él.
El revisor meneó la cabeza, se sacó la visera azul marina y se rascó la cabeza de cabellos rubios. El sol se reflejó en sus ojos del color del cielo, y el maquinista suspiró.
-No me gusta eso -dijo el revisor, colocándose la gorra-. No es seguro.
El maquinista se asomó un poco y le sonrió.
-Nada es seguro, querido. Nada -dijo sin perder la sonrisa-. Y no obstante, los trenes tienen que partir...
Pero el revisor no se movía de su sitio. Y lentamente se giró, y contempló los raíles que se perdían más allá de la vista, engullidos en un horizonte desconocido.
-Sin un Destino marcado -dijo-, ¿cómo saber qué nos aguarda más allá? Quizás otro tren venga en nuestra dirección, quizás algo se interponga en nuestro camino, algo en mitad de la vía...
El maquinista bajó de la locomotora y se acercó al revisor, lo miró a los ojos y por un instante, sintió miedo. Nunca antes había sentido algo así, la sensación de que aquella locomotora, las vías e incluso la estación de tren se derretían a su alrededor, inundando cuanto conocía de acero fundido que amenazaba con quemarle los pies.
-Tienes que tomar tu decisión -dijo al fin, mirando aquellos ojos que se le antojaban distantes estrellas en un cielo nublado por el pesar-. El tren debe partir y tú debes estar en él. Nada ni nadie puede frenar la frecuencia de trenes. Puede que alcancemos nuestro Destino, puede que descarrilemos y acabemos en el fondo del precipicio... pero es nuestro Destino.
El revisor bajó la mirada.
-Quisiera no subir... -dijo- Pero no puedo hacerlo. No quiero hacerlo. Sé que tengo que subir al tren.
-No debes no subir.
-Sí, debería negarme y quedarme en tierra.
El maquinista suspiró.
-¿Te quedarías en la estación, preguntándote eternamente qué habría pasado si hubieses subido al tren?
Todavía espera una respuesta... pero el maquinista ya no mira al reloj, ni escucha las quejas de los pasajeros.
Había una sola cosa que tenía clara. El tren no podía partir sin su revisor.
El mundo podía esperar. A ellos, los esperaba su Destino, fuese cual fuese.

5 de julio de 2011

Sangre y Tinta

Ilustración realizada por Tamarindo Conde*
La desesperación es una mala consejera. El nervio un guía terrible. Y cuando los días se vuelven grises, cuando el día se convierte en noche, cuando se nublan los ojos y se pervierte la mente, los demonios antes invisibles y silenciosos comienzan a gritar. 
Se abren las puertas del infierno, se despiertan los instintos carnales y en una orgía de sangre y tinta... se hunde el mundo bajo el yugo aceroso de un destino implacable, incierto. 

No hay nuevas ideas, se han secado los pozos del agua de vida, se han ido las musas, desvanecidas auras en el viento de un verano que se torna lluvioso y frío. Le tiemblan las manos, sus ojos derraman lágrimas, su corazón late despacio, su respiración entrecortada se vuelve imperceptible. palidecen sus labios, desaparece el leve rubor de sus mejillas... y mientras muere su cuerpo, su alma torturada rompe todas sus ataduras. 
Su arma había sido siempre la afilada pluma con la que creaba historias, sus palabras eran parte de su mismo ser, y en ellas derramaba sus demonios y fantasmas. 
-Y si ellos no vienen a mí, iré yo a ellos... y si ellos no mueren, seré yo quien les procure un final épico y un destino cruel. 
Armado con un cuchillo, derramando tinta de la pluma negra, el escritor desquiciado reparte justicia entre aquellos que se interponían en su camino. Como una espada, sus armas afiladas desgarran y cortan, y pronto a sus espaldas hay un río de sangre y tinta... un río de muerte y vida. 
Y a ambos lados, los cuerpos invisibles de los que nunca han existido y en sus manos, las vidas y muertes de aquellos que tan solo han existido en su mente. 
Loco.

*Sobre la ilustración:
Tamarindo Conde, mi ilustradora oficial, realizó este dibujo tras leer un relato mío titulado "El Amigo de la Muerte". Curiosamente, la ilustración inspirada por un relato, ha inspirado a su vez otro del que tan solo se muestra una pequeña parte. 
Gracias, Tama, por tu arte. Ya lo sabes, eres la Dibujante de Sonrisas :)

2 de julio de 2011

El juego de la llave

Carta nautica del Mediterraneo. 1707.
Cuenta una antigua leyenda la historia de un escritor cuyo corazón, herido de muerte, albergaba en su interior la esencia misma de su propia existencia. Aquel escritor herido había sido largo tiempo perseguido y, sabiéndose perdido en los designios de su propia realidad, conjuró un largo hechizo que habría de protegerlo eternamente.
Al borde mismo de la muerte, el escritor encontró en una selva perdido de cualquier perdido mundo, una tribu de duendes, y ellos le ayudaron en su cometido. El escritor elaboró una pesada llave de oro, con empuñadura de cristales y esencia de plata, la llave misma de su corazón. Los duendes le otorgaron a la llave el poder de la tierra, la fuerza del sol, la pureza del agua y la frescura del viento. En aquella llave, grabaron unas palabras hoy olvidadas, que solo podrán ser leídas por aquel que cumpla los requisitos para portarla.
La llave fue guardada por los duendes en un cofre tallado en diamante. Era un cofre pequeño, pero más fuerte y resistente que el acero, y no podía ser abierto por la fuerza. Ni tirándolo al suelo, ni golpeándolo, ni forzando su cerradura. Aquel cofre de diamante, que permitía admirar el resplandor de la llave, solo se abría al contacto de la piel, pero había de ser ésta una piel pura, sin maldad latiendo debajo, con amor en las venas y bondad en el corazón. Y solo ante él, se abriría el cofre.
El escritor se llevó aquel cofre y lo guardó en el centro mismo de una isla desierta.
Más allá de la playa, la isla se extendía por todas partes en un árido desierto cuyas temperaturas resultaban insoportables. No había sombras en aquel desierto, ni se conocía oasis alguno. El desierto debía ser atravesado caminando, pues no había animales que cabalgar, todos morían en la primera jornada de viaje, y se necesitaban al menos siete para alcanzar el final. El agua de las cantimploras se evaporaba y ni siquiera el sudor de los hombres resistía su extremada aridez.
Siete días caminando eran necesarios para alcanzar el corazón vivo de la isla. No había palmeras y cocos, tan solo una selva cuya espesura resultaba infranqueable. La vegetación se apretaba formando muros que rodeaban a aquel que osase adentrarse en la selva. Plantas carnívoras devoraban a los infieles, lazos conjurados por el mismo demonio amordazaban y estrujaban a los malvados, y tan solo aquel destinado a llegar al centro podía abrirse paso lentamente, nunca usando la fuerza de las armas o el calor del fuego, sino armado con su propia valentía y su buena fe.
Superada la espesura de la selva, el expedicionario habría de encontrar una torre, en cuya habitación más alta se encontraba el cofre entre cojines de terciopelo, rodeado por tesoros de valor incalculable. Mas un campo de espinos le separaría de la torre, una yerma extensión de afilados pinchos que se clavaban en la piel rezumando venenos, paralizándole hasta hacerle caer presa del olvido y la sinrazón. Sin embargo, aquel destinado a alcanzar la torre vería aquellos espinos secarse, sus puntas derretidas, y en sus tallos crecerían rosas rojas.
Alcanzada la torre, el expedicionario osaría subir las escaleras, y se encontraría con una hechicera de negro vestida, portando en sus manos un callado y un caldero del que el hombre, agotado por la travesía, se atrevería a beber. Y así, olvidaría su aventura y sin saber cómo se encontraría de regreso en su mundo. Mas al hombre destinado a abrir el cofre, la hechicera le entregaría un paño blanco y en el caldero hallaría agua fresca de rocío, no para beber, mas para limpiar sus manos y así, poder abrir el cofre alcanzada la cima.
La isla desierta se encontraba perdida en un mar de turbulentas aguas, dominadas por sanguinarios piratas con patas de palo y parches en los ojos, que abordaban los barcos desconocidos espada en mano, rasgando cuellos y clavando puñales y flechas en los corazones envenenados. Aquellos que escapaban de los piratas se enfrentaban a oscuras aguas plagadas de extraños monstruos que destrozaban los barcos, y sirenas de belleza etérea y cabellos irisados, que sorbían la vida y destrozaban el alma en mil pedazos, dejando los cuerpos secos a merced de las tempestades.
En las tierras conocidas, el escritor herido dibujó un mapa en un fragmento de pergamino. En aquel mapa se explicaba todo esto, disuadiendo a los impuros para que desistiesen de tales hazañas, animando a todo aquel que se creyese digno merecedor de tales riquezas. En aquel mapa, el escritor cifró algunos mensajes que solo uno entre todos ellos podría descifrar. Y para hacerlo más difícil, dividió el pergamino en cuatro partes iguales y las repartió a cuatro caballeros mudos, sordos y ciegos. A lomos de veloces corceles de piel negra, los cuatro jinetes se alejaron hacia puntos cardinales diferentes, y cada uno de ellos depositó su parte del mapa en un punto diferente del mundo. Y solo ellos, los cuatro jinetes, sabían dónde se hallaba su mitad del mapa, mas ninguno podría saberlo a ciencia cierta, y tan solo podría haber desvelado el paradero de su fragmento, por lo que los cuatro secretos se encontraban a salvo.
Finalmente, agotado por tal hazaña, el escritor herido se dejó caer en un lecho de sábanas negras y almohadones de plumas, en una pequeña cabaña de roble en mitad de un bosque oscuro y allí, bajo el cuidado de una bruja y dos guardianes, cayó rendido en la inmensidad de su propio hechizo. Y, cerrando los ojos, esperó la llegada del caballero de ardiente armadura que sería capaz de atravesar mares embravecidos plagados de corsarios y bestias, áridos desiertos y majestuosas selvas, e incluso sobrevivir a la muerte de los afilados espinos y la verborrea de una hechicera.
Y habiendo realizado tal aventura, habría de encontrar el camino a su cabaña y, con la llave en una mano, le despertaría de su sueño para convertirse en el dueño único... de su corazón.

1 de julio de 2011

Caer...

Cuando crees que todo va bien, cuando adquieres la seguridad necesaria para caminar sin miedo a que tu mundo se venga abajo. Ya no sientes vértigo al mirar la profundidad del abismo mientras avanzas al borde del precipicio. Entonces el suelo bajo tus pies comienza a temblar, y del mismo modo en que te sentías seguro, vuelves a titubear. Te fallan las fuerzas, y caes...