31 de marzo de 2011

Presas del Horror III - Scream 4



La nueva entrega de la saga de terror favorita de aquel que les escribe se acerca... el 20 de abril, estaremos todos dispuestos a "gritar" cuando Sidney, Gale, Dewey y, sobre todo, Gosthface, regresen a la gran pantalla en la cuarta entrega de la saga...
Según se puede leer en internet, ya han salido las primeras críticas sobre la película... y no pueden ser mejores. Nada más lejos de mi intención que crearme expectativas, por lo que pueda pasar, pero el trailer oficial (arriba, en español) resulta realmente prometedor...
Muchas preguntas están en el aire... ¿Sobrevivirán los tres protagonistas a las normas de una nueva generación? ¿Quién se oculta tras la máscara blanca? Y algo realmente alentador... si es el inicio de una nueva trilogía... ¿quién será su eje conductor?
Me puede la impaciencia...

Nota: "Presas del Horror IV" llegará tras el estreno de Scream 4, con mi opinión sobre la nueva entrega de la saga... ¡no te lo pierdas!

29 de marzo de 2011

Presas del Horror II

El miedo al propio miedo es algo muy inteligente y maduro.
De nuestros miedos más primarios obtendremos un conocimiento acerca de nosotros mismos que nada ni nadie puede otorgarnos...

El miedo...

La inspiración mayor que he tenido nunca ha sido al sentarme a pensar en aquello que me aterroriza, en aquello que simplemente con imaginarlo, consigue que me tiemblen las piernas, que mi corazón comience a bombear sangre fría y que todo mi cuerpo se paralice.
Durante muchísimos años había tenido dos grandes miedos: la soledad y la oscuridad. Hoy, la oscuridad no me atemoriza. La soledad me preocupa.
La muerte, me aterra.
O lo hacía.

"Historia del Hombre Muerto" acaricia en estos días su final. Tras abandonar el proyecto las últimas semanas por una conjunción de acontecimientos ajenos y propios (exámenes, ensayos, vagancia... temor a terminar la novela) esta tarde, inspirado nuevamente, he retomado el hilo de la historia allí donde lo había dejado. Me he sentido como aquel que, perdido en la niebla de los tiempos, de pronto encuentra el camino a casa y, ante su puerta, contempla la vida de aquellos a los que ama.
La inspiración para comenzarla fue ese temor a la muerte. Si bien la novela no versa sobre ese temor, sí considero que en ella se advierte, en ciertos momentos... algo de ese miedo (luego explorado en una serie de relatos cortos, demasiado personales quizás como para que lleguen a ver la luz).
El terror, el horror, la tensión... en definitiva, las sensaciones del mundo más oscuro siempre me han atraído de un modo irremediable. Su seductor canto de sirena ha estado cerca de naufragar mi barco en muchas ocasiones, mas en cada una de ellas he hallado la fuerza necesaria para tomar el timón del navío y alejarlo de las afiladas rocas en pos de un horizonte nuevo. Eso es la motivación, la necesidad de algo nuevo, el esfuerzo de cambiar tu vida, el deseo de ser mejor.
El lector que (espero) pronto pueda leer la novela, hallará en sus páginas una suerte de código indescifrable de enmarañados datos que, unidos punto por punto, conforman la historia del protagonista, Vincent, un alma torturada por sus propios miedos primarios. El ojo avizor hallará continuas referencias que le permitirán sin duda completar una gran parte del puzzle de su autor. Referencias a aquellos que me han inspirado con su trabajo, a aquellos a los que quiero, a aquello que me gusta, lo que detesto, lo que quiero, lo que anhelo...
Unos pocos serán los que consigas descifrar en cada frase la verdad latente en toda la obra. Y ellos sabrán que me conocen más allá de toda lógica.

El horror me inspira. Mas no es horror lo que hallará el lector en la Historia de ese Hombre Muerto... o al menos, no es un horror palpable. Es el horror de la desesperación, del final de la vida (que no la muerte), el horror de aquellos que saben que sus pasos son ciegos, que su mundo es oscuro, que la luz se ha ido... y que, por tanto, solo puedes naufragar.
El horror de sentirse...

28 de marzo de 2011

Presas del Horror I

Desde que tengo uso de razón, las historias de terror primero y las películas después, me han causado fascinación. No tanto aquellas que tratan de asesinos paranormales (como fantasmas o monstruos varios) como las más cercanas y "reales": asesinos disfrazados, armados con afilados cuchillos que dejan un río de sangre y cadáveres a su paso... e incluso aquellas historias en las que el mal yace en el interior del protagonista.
La primera historia de terror que llegó a mis manos, lo recuerdo con nitidez, fue "El Cuervo", de Edgar Allan Poe. Tendría yo diez años, tal vez. Jamás otra historia escrita llegó a impresionarme tanto. La primera película de terror que he visto en mi vida fue "Scream" (Wes Craven). Y aunque para muchos esta película es más cómica que otra cosa, en su momento me causó auténtico pavor.
No me impresiona un fantasma que aterroriza a un pueblo entero. Quizás los fantasmas existan, no seré yo quien lo niegue, pero... en fin. No obstante, la existencia de un asesino en serie es más que posible, y lo que nos demuestran aquellos que se ocultan tras una máscara no es que sean ellos los asesinos, sino que cualquiera podría haberlo sido... 
Desconozco qué es lo que me llama la atención en películas de esta temática o en libros donde más que tinta, olemos la sangre de aquellos que no llegan a la última página. Y no obstante, de un modo completamente inconsciente, todos mis trabajos terminan dirigiéndose hacia esa oscura y siniestra laguna en la que uno encuentra los más primarios de sus miedos.
Esta tarde he terminado de leer "Carrie", de Stephen King. Para cualquiera que me conozca sabrá que este escritor no se encuentra en la lista de mis favoritos. Es más, hasta esta misma tarde lo detestaba, quizás porque a mis manos tan solo habían llegado libros más... flojos. Que nadie se moleste, para gustos, colores.
No obstante, hoy ha cambiado ligeramente mi opinión sobre él, pues en Carrie ejerce una fuerza increíble que me ha llevado a la extenuación. El dolor de un ser como la protagonista, sumado a la destrucción total de la más fría y excelente de las venganzas, me ha llevado no solo a modificar mis ideas sobre su autor sino a desear leer más. Ya no más libros suyos, sino más. Simplemente más terror.
En "Carrie", encontramos poderes difíciles de catalogar, digamos increíbles, que centran la acción de la historia. No obstante, algunas escenas son realmente cruentas y duras y difícilmente puede uno leerlas sin que algo se mueva en su interior.
Carrie me ha gustado. Y ha logrado algo: sacarme de una suerte de letargo creativo.
Así que... ¡¡Gracias, Magalí!!

20 de marzo de 2011

83th Academy Awards

Con un poco de retraso llega el análisis anual de los Oscar, los premios más importantes de la industria cinematográfica (pese a quien pese) entregados en la noche -madrugada española- del 27 de febrero.

De la gala de este año cabe destacar (imagen como prueba) el Oscar que se ha llevado Natalie Portman por su papel de Nina en la visceral e incómoda "Black Swan". Destacando como una de las jóvenes actrices cuya carrera fulgurante continúa este año con varias películas pendientes de estreno, Natalie Portman se emocionó, embarazada, al recoger la preciada estatuilla.
A su lado en al fotografía de los actores vencedores se situaron Colin Firth ("The King's Speech"), Melissa Leo (tan exagerada como en su papel en "The Fighter") y un Christian Bale ("The Fighter") menos greñudo y más emocionado que en los Golden Globes.
El palmarés de la noche terminó colocándose a favor de The King's Speech, la mejor película del año, en una noche que todas las quinielas señalaban, sería la noche de Facebook y The Social Network. Sin embargo y a diferencia de otros años, no hubo una gran película vencedora y la mejor película del año empató con cuatro estatuillas con la genial Inception. 


En lo referente a la gala en sí, que muchos han calificado de tediosa y aburrida, criticando en exceso a los presentadores (y cebándose especialmente con James Franco) yo debo decir que, si bien no ha sido una gala memorable, sí ha sido correcta y divertida. Es más, podría asegurar que nos han dado aquello que prometían los vídeos promocionales: una Anne Hathaway totalmente chispeante, junto a un James Franco pasota y aburrido. Lo prometido.
La aparición de la leyenda viva de Kirk Douglas en el escenario, cómico y elegante, se conjugó como uno de los grandes momentos de la noche. Quizás compartido con el primer vídeo de la noche, que de la mano de Tom Hanks nos llevó de "Lo que el Viento se llevó" a "Titanic".
En definitiva, un año más asistimos a una gala llena de estrellas y estatuillas... y digan lo que digan... ha estado genial. :)