24 de febrero de 2011

FADE IN... a Dream...

Muchos se preguntarán por qué poner un título en inglés a un artículo escrito en español.
La respuesta es simple.
Como cualquier guionista (en realidad, como cualquier miembro del mundo del cine: directores, actores...) el gran sueño es Hollywood, aunque no queda muy bien decirlo... es así. A mi me hacen gracia esos actores y directores tan orgullosos que dicen que no pretenden/pretendían vivir del cine de Hollywood, pero que en unos días pasearán palmito por la alfombra roja de los Oscar...
Pero dejando a esos pocos a un lado y centrándonos en el tema...

Después de un par de exámenes y unos días de sequía y desesperación contenida por la ausencia de alguien a quien aprecio, con la novela prácticamente terminada y un lote de ideas en punto de ebullición pero sin romper a hervir... por fin me siento preparado para afrontar el siguiente gran reto de mi "carrera" como escritor: el salto de la narrativa literaria a la narrativa cinematográfica.
Si bien entre mis planes de futuro se contaba siempre la adaptación de "Historia del Hombre Muerto" al mundo del cine, creo que nunca llegué a pensar seriamente en dar este paso. Desconozco por qué razón siento tanto miedo (y respeto) hacia la escritura de un guión de cine... pero ha llegado el momento de dejar esos miedos a un lado e intentar luchar por el gran sueño...
Haciendo un ejercicio de memoria puedo recordar con exactitud el momento en que descubrí que, para realizar las maravillosas películas que se proyectaban en las salas de cine, alguien como yo (un loco con la mente llena de ideas e historias) debía escribirlas. Ahí tome la decisión. Ahí definí mi futuro y planté cara a mi destino. "O todo o nada".
Cada vez que me siento ante la hoja de papel en blanco, bolígrafo en mano, mi mente se llena de imágenes, de escenas... "veo" cada segundo de la historia, y lo traslado al plano físico de la fría letra. No pienso en palabras, nunca lo he hecho... porque mis personajes tienen cuerpo de actores, sus historias transcurren movidas por la emotividad de una banda sonora... y aspiran a ser contempladas por el espectador, que no leídas por el lector.
Adoro la narrativa y he disfrutado escribiendo mis novelas. Espero escribir muchas novelas en el futuro... pero el cine es mi mundo, el cine me llena, me causa un placer indescriptible, una emoción incontenible...
Cuando pienso en escribir (ya no digamos, rodar) un guión de cine, la sensación que me embarga no se puede comparar a nada que pueda haber sentido con anterioridad en el plano profesional. Es la seguridad que siente aquel que, tras años de periplo por el mundo, regresa a la calidez de su hogar, sintiéndose rodeado de los suyos, sus iguales.
Y por ello, porque me siento en casa... es por lo que no existirán más "capítulos y prólogos" y sí el "Fade In". Porque mis películas (que las habrá) serán en inglés. Porque mis historias serán contadas por un cineasta, interpretadas por un actor... y soñadas por la mente siempre inquieta de un escritor...

Luces, cámara... a escribir.

20 de febrero de 2011

Black Swan

Pocas veces he tenido la suerte de entrar a la sala de cine con unas expectativas tan altas, y sentirme sobrecogido y maravillado por la película. Tan solo en una ocasión me había sucedido algo similar (fue con "The Lord of the Rings: The Return of the King") pero, con el Cisne Negro de Aronofsky no solo me he sentido maravillado, sino completamente absorto desde el primer al último minuto de la película.
"Black Swan" es el inquietante relato del ascenso de una bailarina, Nina, para convertirse en la Reina Cisne del ballet clásico. En su periplo, la joven deberá colocarse al borde del abismo para "sentir" la dureza del personaje.
Esta película nos sitúa en situaciones de lo más incómodas, haciéndonos sentir de una forma magistral la misma perturbación que siente la protagonista, a la que acompañamos al borde de la locura, sintiendo por momentos que no podremos soportar su dolor claramente reflejado en cada toma, en cada plano, en cada una de la spalabras de un guión que yo definiría como magistral.
Y si magistral es el guión, qué decir de su maravillosa protagonista, una Natalie Portman en estado de gracia, destinada sin duda a llevarse el premio de la Academia de Hollywood... porque muy pocas actrices serían capaz de entregarse así a una mastodóntica película que, a buen seguro, le habrá provocado mas de una pesadilla. Impresionante en cada escena, sin flojear ni un segundo, Natalie Portman simplemente, deslumbra al público.
Darren Aronofsky (maestro de ceremonias de otros éxitos como "Requiem por un Sueño" o "El Luchador") nos ofrece un baile de sensual poesía visual, una película en la que la crudeza de la historia se ve perfectamente reflejada en los rostros, las palabras y sobre todo, las escenas más duras y complejas. No se nos permite un respiro a medida que la historia se precipita hacia un final inesperado.
Aunque no he visto las demás películas nominadas al Oscar, "Black Swan" me parece una obra maestra que, no obstante, y dada su extrema complejidad, no llegará a ser entendida por todo el mundo. No olvidemos que muchas de sus escenas son, cuanto menos, incómodas... y sin embargo, para un ojo más crítico y menos preocupado por la propia escena, no reflejan sino la caída de la protagonista, que debe hundirse a lo más profundo de su propia locura para emerger convertida en un cisne...
Sencillamente genial.

14 de febrero de 2011

En el silencio de mi secreto

Hoy quiero ser sincero, y, para ello, debo decir aquello que nunca te dije, aquello que siempre he callado... o aquello que dije, de un modo disfrazado...
Te Quiero.

A lo largo de mi vida, muchas han sido las palabras que han muerto en las profundidades de mi mente, mucho antes de llegar a mi boca. Me he mordido la lengua en multitud de ocasiones para no decir lo que pensaba, y he sufrido las consecuencias de callarme los sentimientos desbordados de mi corazón, por temor al rechazo o a un dolor quizás más intenso, pero mucho menos duradero.
Lamentar aquello que nunca he llegado a decir resultaría ahora absurdo. Y quizás, decir aquello que ha sido callado carezca de todo sentido. Por eso (o tal vez como resultado de mi cobardía) tomaré la literatura como arma y la distancia como escudo, y en un día como hoy... hablaré.
Hay dos palabras que resumen una parte de mi vida: Te Quiero. Y un par de palabras más que reflejan la naturaleza de las primeras. Estas últimas, no obstante, prefiero callarlas. Por el momento.
En los últimos meses, durante varias semanas, a mis oídos han llegado multitud de consejos invitándome a dar un paso que jamás llegué a dar. "Escucha a tu corazón", me decían. Mas yo elegí seguir la senda de la razón, que es la misma por la que avanza implacable el dolor más profundo del alma.
¿Por qué llegamos a sentir? ¿Qué nos impulsa a amar de un modo irrefrenable o a odiar con todas las fuerzas de nuestro ser? ¿Por qué tu simple imagen consigue desvelar el más profundo de mis sueños? ¿Por qué tus ojos provocan un suspiro, y tu voz hace vibrar cada fibra de mi ser?
La química mas absoluta del cuerpo y la mente. La chispa. El sentimiento.
El amor.
Tenerte cerca era al tiempo bendición y maldición. Bendición porque te amo. Maldición porque te añoro. Porque quisiera tomarte en mis brazos, porque ansío besar tus labios, porque deseo sentirte cerca, aun cuando estás lejos.
Dime, tú que partes al alba en un barco de sueños rotos. Cuéntame, tú, caballero de blanca armadura que te pierdes en las llanuras del tiempo a lomos de un blanco corcel, hechicero que embrujas mis sentidos... Dime qué será de mi en tu ausencia. Dime cómo soportar un dolor que no tiene fin, que nadie puede explicar.
Tu voz se silencia entre los atronadores sonidos de una vida que no cesa. Tu olor se diluye en el aroma de los vientos que mecen las horas. Tu presencia se va borrando de mi lado. Mas permanece tu recuerdo, imborrable, en aquellos rincones de la ciudad que son solo tuyos, que han sido nuestros.
Y el tomento de mis silencios impide que pueda ver la imagen te la perfecta sincronía de un cuerpo huyendo del otro. Me arrepiento de callar, me alegro de haber callado. Quisiera volver atrás para deshacer la historia de algo que no ha sido posible.
Contemplar tu partida resultó tan doloroso... escuchar tus palabras, sentir cómo una parte de mi se alejaba irremediablemente hacia un horizonte desconocido. Me sentía perdido y terriblemente solo, como un marinero sin brújula en la inmensidad de un océano de aguas turbulentas.
En las aterciopeladas sombras del recuerdo se oculta aquello que podría haber sido, mientras la realidad que no fue flagela mi alma cobarde.

No diré que tan aciagas palabras forjen en mí el rencor del destino maldito. No permitiré que el dolor de mi frustración y la cobardía de mis huesos interfieran en la perfección de una verdad imperfecta.
Que te quiero es innegable. Que te querré siempre, una verdad. Que te añoro, cierto es, también que te espero.
Podría decir tu nombre, pero desvelar ese último secreto derrumbaría la última muralla de un corazón débil. Y quiero hacerlo. Deseo hacerlo. Lo ansío. Mas no puedo.
El balance de cuanto tenemos es positivo. Y con ello prefiero quedarme, y sentirme satisfecho. Pues te tengo, de un modo indefinible, pero te tengo. Y es suficiente. Puesto que, cobarde como soy, no puedo pedir más.
Pero te quiero.

Feliz San Valentín.
14 de Febrero de 2011

9 de febrero de 2011

I Miss You


Last Call... but I hope to see you soon... :)
And remember that I love you so much!
Thanks for everything...
xxx