Con la "Historia del Hombre Muerto" sobre la mesa (y el siempre aburrido -pero necesario- trabajo de pasar el manuscrito al ordenador, se acerca el momento de abrir el "cajón de sastre" y rebuscar entre las incontables ideas esa historia que merece la pena ser contada, ese personaje al que deseo entregar mis próximos meses de vida...
El escritor nunca tiene vacaciones, no hay tiempo para el descanso. A veces uno se toma días (incluso semanas) en las que decide abandonar el papel y el bolígrafo, vaciando su mente de cualquier idea. Mas dicho plan rara vez triunfa, pues si hay algo que jamás termina es el bullicio de las historias y la fervorosa caricia de la creatividad.
Cuando las últimas páginas sobre el Hombre Muerto estaban aún por escribir (antes de que el muso llegase) ya habían nacido varios proyectos en mi mente. Muchos, más de diez, que se fueron sumando a los cientos que reposaban olvidados en cualquier parte. Pero antes incluso de poner el punto y final a esta novela, ya tenía claras mis prioridades.
"Historia del Hombre Muerto" se caracteriza por lo extremo de sus personajes, su ambientación victoriana, o la mezcla de fantasía y realidad. En mi mente, el conjunto de la novela se parece a un baile de máscaras venecianas, una suerte de despliegue de descolorido terciopelo y polvo de muerte oscura. Una fábula. No me atreveré a decir que dicha ambientación me ha cansado, o aburrido. Impensable decirlo.
Sin embargo es cierto que mi próxima novela no se parecerá en gran cosa. Necesito descansar del dolor de Vincent, de su interminable tortura, de sus tinieblas...
Entre mis próximos proyectos se barajan una historia infantil, una novela de viajes... y el proyecto que más me apetece, una suerte de autobiografía velada, un drama donde el protagonista descubra su vida a través de los ojos de aquellos a los que ama...
Pero son proyectos, y ninguno de ellos tomará forma hasta que el manuscrito haya entrado por completo en el mundo digital. Bendita tecnología.
19 de octubre de 2010
1 de octubre de 2010
Borrador Terminado
¡Al fin!
Nueve meses de intenso trabajo, de noches en vela, de ideas y posibilidades... han tocado a su fin...
El martes, 29 de Septiembre de 2010, a las 17.31 horas, escribía la última palabra del manuscrito de "Historia del Hombre Muerto". No voy a negar que solté muchos gritos de júbilo y varias lágrimas (qué digo varias, un torrente) que mezclaban la emoción del momento con la alegría del trabajo terminado y la tristeza. Tristeza por dejar atrás la creación de la vida de mi personaje al que (aunque haya dicho lo contrario miles de veces) quiero con locura. Mi querido Vincent...
Ahora falta (tal vez) el trabajo más duro: escribirla en el ordenador. Más duro por monótono, que no por complicado...
La historia está completa (y eso es lo importante). Los personajes han encontrado sus respectivos destinos, ya no hay nada más que decir sobre mi pobre hombre muerto...
El fin de esta novela ha de ser agradecido a muchas personas diferentes, de muchos lugares diferentes. No voy a hacer aquí una lista con todos ellos (me reservo la lista para el día en que se publique el libro) pero querría destacar a algunas personas, Musas y Musos, con cuyas palabras, gestos y ayudas han contribuído a que no abandonase mi tarea y mi sueño. Vosotros sabéis quienes sois (and you know it, too).
Palabras de ánimo, imágenes, consejos y opiniones. Musas, vosotras leísteis la novela antes que nadie y vosotras y solo vosotras sabéis lo que es y lo que no es. Habéis avanzado por el complejo y azaroso sendero de la creación ayudándome a desenredar las marañas de ideas y, en ciertos casos, muchas importantes escenas se deben a vosotras. ¿Cómo agradecéroslo? Simplemente, os quiero.
Y en tu caso, My friend, las conversaciones agradables desataron la inspiración en las horas bajas y contribuyeron a que, en un largo fin de semana desde nuestro primer encuentro, los últimos cincuenta folios resultasen sencillos de escribir. Como ya te dije, tú serás la llave del final :) y no espero que nadie lo comprenda, al menos por ahora. Luego ya, si eso, lo explicaré... Thank you...
A vosotros, Musas y Muso... ¡¡thanks!!
Pues este libro, la "Historia del Hombre muerto", es para vosotros, para todos los que de un modo u otro, me habéis ayudado a seguir adelante, siempre, sin detenerme.
Y cada día, falta menos para el gran final...
Nueve meses de intenso trabajo, de noches en vela, de ideas y posibilidades... han tocado a su fin...
El martes, 29 de Septiembre de 2010, a las 17.31 horas, escribía la última palabra del manuscrito de "Historia del Hombre Muerto". No voy a negar que solté muchos gritos de júbilo y varias lágrimas (qué digo varias, un torrente) que mezclaban la emoción del momento con la alegría del trabajo terminado y la tristeza. Tristeza por dejar atrás la creación de la vida de mi personaje al que (aunque haya dicho lo contrario miles de veces) quiero con locura. Mi querido Vincent...
Ahora falta (tal vez) el trabajo más duro: escribirla en el ordenador. Más duro por monótono, que no por complicado...
La historia está completa (y eso es lo importante). Los personajes han encontrado sus respectivos destinos, ya no hay nada más que decir sobre mi pobre hombre muerto...
El fin de esta novela ha de ser agradecido a muchas personas diferentes, de muchos lugares diferentes. No voy a hacer aquí una lista con todos ellos (me reservo la lista para el día en que se publique el libro) pero querría destacar a algunas personas, Musas y Musos, con cuyas palabras, gestos y ayudas han contribuído a que no abandonase mi tarea y mi sueño. Vosotros sabéis quienes sois (and you know it, too).
Palabras de ánimo, imágenes, consejos y opiniones. Musas, vosotras leísteis la novela antes que nadie y vosotras y solo vosotras sabéis lo que es y lo que no es. Habéis avanzado por el complejo y azaroso sendero de la creación ayudándome a desenredar las marañas de ideas y, en ciertos casos, muchas importantes escenas se deben a vosotras. ¿Cómo agradecéroslo? Simplemente, os quiero.
Y en tu caso, My friend, las conversaciones agradables desataron la inspiración en las horas bajas y contribuyeron a que, en un largo fin de semana desde nuestro primer encuentro, los últimos cincuenta folios resultasen sencillos de escribir. Como ya te dije, tú serás la llave del final :) y no espero que nadie lo comprenda, al menos por ahora. Luego ya, si eso, lo explicaré... Thank you...
A vosotros, Musas y Muso... ¡¡thanks!!
Pues este libro, la "Historia del Hombre muerto", es para vosotros, para todos los que de un modo u otro, me habéis ayudado a seguir adelante, siempre, sin detenerme.
Y cada día, falta menos para el gran final...
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