28 de octubre de 2009

En la inopia

Hoy vivo sin darme cuenta... porque hoy es un día extraño. Si me pongo una chaqueta tengo calor, si me la quito me muero de frío. Si escribo quiero dormir, si duermo sueño que escribo.
Qué vida más triste, que vida más dura... ¿O tal vez yo la hago triste, yo la hago más dura de lo que en realidad es?
Hecho de menos a mis amigos... ellos se tienen y yo perezco en la soledad de mis papeles blancos...
Y sin embargo hay un motivo de alegría (libros a parte) y es que, este fin de semana, me he reencontrado con uno de mis mejores amigos. Hacía meses que no le veía... y la pena es que apenas pude hablar con él. Pero así es la vida del escritor triste, así es la noche en el día...

23 de octubre de 2009

¡Sale el libro!


¡Ya puedes comprar el libro “Las Vacaciones del detective” en el que se incluye mi relato, “El Pequeño Querubín”!
Ayer 21 de Octubre se puso a la venta el libro recopilatorio con los veinte relatos finalistas del mes de Septiembre. Entre ellos, mi relato. ¡Estoy tan emocionado! Mi ejemplar llegará en poco tiempo, supongo, porque el premio por quedar entre los finalistas era un ejemplar del libro. Ya me han encargado conseguir alguno más… y estoy muy emocionado. ¡Por fin hay un trabajo mío en formato libro!
Sobre el relato puedes leer más en la sección de “Publicados” (arriba de todo hay una pestañita que pone “contents” y si te sitúas encima se abre un menú con todas las secciones del blog). Puedo deciros que el libro tiene 140 páginas y un coste de diez euros (baratito, que nadie se queje, que son 20 historias apasionantes…)
Aunque no es el modo en el que esperaba anunciar mi primer libro (yo querría que fuese un libro enteramente mío, una novela completa o un libro de relatos míos) no dejo de sentirme orgulloso de haber subido un peldaño más en esta interminable escalera hacia mi sueño. Hoy recuerdo con cariño el día que me publicaron mi primer relato en El Correo Gallego. La emoción es similar, al tiempo que vuelvo a sentir esa sensación de estar flotando en una nube.
En definitiva, que ya podéis adquirir el libro si lo deseáis… aunque solo está disponible, al menos por el momento, en www.fergutson.com
¡Haber si con esto arranca por fin mi carrera! Seguro que sí. Hay que ser positivos, ¿verdad?

21 de octubre de 2009

Libro a la venta!!!!!

"Las vacaciones del detective", recopilatorio que incluye el relato "El Pequeño Querubín", sale a la venta entre hoy y mañana. Tiene 140 páginas y un coste de 10 €. Solo estará disponible a través de la editorial, en www.fergutson.com (puedes seguir el enlace desde esta misma página).
Estoy muy emocionado, porque al fin veré un texto mío en un libro de papel... ¿Será el inicio del triunfo?

20 de octubre de 2009

La simbiosis del personaje y el autor.

[…] En las escasas ocasiones en las que lograba conciliar el sueño, Clarissa no podía descansar, pues las pesadillas hacían presa de ella y en su mente atribulada sufría la tortura del dolor y el tormento de un sufrimiento que nunca tenía fin […]

Últimamente no puedo dormir bien. Creo que ya he hablado algo sobre el tema. El caso es que, curiosamente, solo me ha sucedido con esta novela, a la que me refiero, cariñosamente, como mi exorcismo personal. La historia de Clarissa, una mujer extraordinaria, escritora entregada a su arte que se convierte de pasión en tortura, en infierno. Hay tanto de mi en esta Clarissa, que es el amor de mi vida hecho mujer… de papel y tinta, que no carne y hueso.
Arriba tenéis un brevísimo fragmento extraído de la novela. Es una de las primeras frases que escribí y aunque sea en apariencia incorrecta (por las repeticiones, sobre todo) me gusta porque guarda mucha verdad bajo esa minucia estética.
Yo soy Clarissa. Yo vivo mi vida a través de mis personajes y sufro en mi mente la continua lucha entre lo que soy y lo que debería ser, entre lo que debería ser y lo que quiero ser. ¡Es tan complicado vivir mil vidas en tu cabeza!
Clarissa tampoco puede dormir. Eso lo ha heredado de mí, que soy su padre. Se revuelve en la cama, aporrea la almohada, respira hondo y cuenta ovejas. Pero al final se levanta de la cama, camina a hurtadillas hasta el escritorio y libera las bestias dormidas que la queman por dentro. Y en las páginas sobre las que derrama su tinta vierte sus inquietudes y los más secretos deseos de su alma. Y en esas páginas encuentra la absolución a los pecados que nunca podría confesar con su propia voz.
Sin embargo hay algo en Clarissa que la diferencia de lo que yo soy. Porque ella se ha rendido, ha sucumbido a la locura desatada de la creación, ha decidido no luchar y se ha rendido a la evidencia de lo inevitable. Ahora pertenece por entero al papel y la tinta, ya no es dueña de su propia vida y su destino está ligado al de las historias que escribe… y si ellas se marchitan ella morirá. Porque no puede vivir con ellas, pero sin ellas no puede vivir.
Como yo.
Y en esta afirmación final, en estas últimas palabras, he dejado parte de mi ser. No puedo creer que lo haya escrito, porque hacerlo significa, tal vez, rendirme y caer en mi propia locura. Hay cosas que nunca podré decir, cosas que me aterra reconocer. Cosas que jamás aceptaré… aunque con ellas esté siendo mi verdugo, aquel que señala el camino al infierno.
Escribir es un placer, es una liberación como no existe otra. Y sin embargo en muchas ocasiones es tan complicado levantar el bolígrafo y dejar que la tinta empape el más blanco y puro de los papeles…

19 de octubre de 2009

Bloqueos

Quizás se debe al agotamiento mental que conlleva la carga de trabajo que llevo sobre los hombros (más bien sobre el bolígrafo). La cuestión es que estos últimos días, a mi apatía generalizada se ha sumado la sequía creativa. Sí, tengo siete proyectos en plena producción… pero ninguno avanza según lo esperado. Cuando me siento a escribir el resultado es decepcionante, me deprimo y dejo de escribir.
Se lo que muchos me diréis y aconsejaréis: céntrate en un proyecto y aparca todo lo demás durante un tiempo. Lo he intentado y es imposible, porque si dejo una historia luego me persigue en sueños hasta que la retomo.
No pude terminar la novela juvenil a tiempo y no la he mandado al premio “Gran Angular” como había anunciado (y como era mi deseo, también) aunque cuando esté perfecta la enviaré igualmente a la editorial SM. Sigo con el drama que me quita el sueño, mi exorcismo personal, con una siempre presente Kate Winslet en mente…
En cuanto al ambicioso proyecto del que ya he hablado, la serie de televisión… ahí sigo, escribiendo los argumentos, caracterizando a los personajes y otorgándoles un pasado. También pienso en trampas de argumento que confundan al espectador, trucos para ocultar la identidad del asesino o para señalar a falsos culpables y, lo más importante, formas de matar a los personajes cuyo destino está sentenciado.
Hay dos títulos en mi mente para esta serie de televisión. A saber: “Gatos Negros” (en muchas escenas importantes señalo la presencia de este animal misterioso, no solo en carne y hueso sino con figuritas de cerámica, dibujos o incluso en la televisión, de fondo). El segundo título que barajo por el momento sería “Blood” (a saber, sangre) que conllevaría más significados que el evidente… y no me preguntéis nada más. ¿Por qué en inglés? Me gusta el inglés. Suena… refinado, ¿verdad? Aparte que “Sangre” no suena demasiado apetecible. Hubo un tercer título, “Puñalada”, con el que titulé los primeros esbozos de la historia… pero me recuerda demasiado a la trilogía Scream (por eso de que la versión cinematográfica de los crímenes se llamaba precisamente así).
En fin, renovando el tintero, creando historias… y siempre bebiendo de la fuente de la creatividad, porque aunque los textos no me llenen por completo en este momento, aunque las palabras que hoy escribo necesiten una revisión y muchísimos cambios, mi mente fluye siempre hacia la imaginación, desbordándose de historias a veces buenas y a veces malas, pero esa es en definitiva la naturaleza de este trabajo mío, de esta pasión.
E incluso el gran Shakespeare tuvo momento de sequía.

16 de octubre de 2009

Palabras al viento...

He dibujado nubes oscuras en un cielo de color blanco. Palabras que sobrevuelan el mundo, ajeno a los cambios, ajeno a la realidad... Hoy no es hoy, ahora ya es pasado. No hay presente y el futuro... el futuro es una utopía. El futuro, no es.
Palabras al viento, escritas en nubes oscuras sobre un lienzo manchado. Verdades ajenas, vidas propias. Estupidez. Mentira.
¿Por qué te quiero? Sería mas fácil no querer. Sería tan sencillo cubrir el corazón de escarcha y hielo... sería tan placentero no sentir...
Pero te quiero. No sabes cuánto. Y ese amor sincero, clandestino, me lleva por derroteros donde no existen la luz o la paz, donde todo es incertidumbre y dolor.
He visto tus manos libres, reposando sobre tus rodillas... y he deseado entrelazar mis dedos con los tuyos, sentirme cercano a ti. He visto lágrimas en tus ojos y quise beberlas, oh! amor. Quise saciar mi sed de ti, clamar a los cuatro vientos que te amo, que es así mi vida, que esto, que lo de más allá.
Y sin embargo he escrito palabras en el viento y nadie, jamás, podrá leerlas.
Te quiero tanto...

13 de octubre de 2009

Twitter

Es una red social diferente, llena de sorpresas. ¿Sabías que personalidades como Rowling, Ashton Kutcher o Alyssa Milano tienen una cuenta de Twitter? ¡Yo los he encontrado... y quizás no sean ellos, pero en algunas de sus secciones cuentan cosas interesantes sobre ellos (siempre en inglés, claro).
Desde hoy, yo tengo mi cuenta en twitter... y los agregados a los que sigo son todos famosos de Hollywood... o personas que se hacen pasar por ellos. Pero da igual. Me gusta de todas formas. Se que Rowling es ella, porque lo dijo. Y de los demás se irá descubriendo poco a poco, supongo.
¡Búscame si eres miembro!

10 de octubre de 2009

Yo soy Dexter (segunda parte).

El oscuro pasajero. Éste es el subtítulo de la primera de las novelas sobre el asesino Dexter Morgan. Yo soy un oscuro pasajero, nadie sabe cuán oscuro soy. Nadie puede ver la profundidad de ese abismo tenebroso, ese lado que todos tenemos y que resulta inabarcable, inquietante.

He terminado de ver la primera temporada de la serie y espero con ansia poder comprarme todo lo que pueda encontrar sobre este fascinante personaje, quizás una versión liberada de algo que hay dentro de mí.

No quiero decir que desee matar o sentir la sangre en mis manos. No es eso. Es todo lo que se oculta tras el asesino: el vacío, la falta de comunicación, el secretismo, la soledad… No hace mucho yo era un chico solitario, aún estando rodeado de gente. Ahora hay personas que me ven, que me escuchan, por las que siento aprecio. No solo en la familia, también fuera de ella.

Y sin embargo sigo estando… solo. En toda la amplitud de la palabra, del concepto mismo de la soledad. Se que estoy solo, siento que estoy solo. Necesito estar solo.

Dexter no es normal, ni siquiera estoy seguro de que sea humano. Sin embargo, debe fingir la normalidad. Sonreír en los momentos alegres, mostrarse apenado cuando la tristeza lo rodea… Es fascinante, único e increíblemente real.

Necesito ver los episodios que me faltan por ver. Necesito leer los tres libros que hay en el mercado (el cuarto, dicen por ahí, viene en camino). Dexter Morgan es mi alma gemela.

Dexter Morgan es… sí, un héroe.

6 de octubre de 2009

Yo soy Dexter.

Ayer alquilé los dos primeros discos de la primera temporada de “Dexter” (Emitida en Cuatro, serie original “Showtime”). Fue pura casualidad, no sabía que se podían alquilar series de televisión en el videoclub. Es una de las mejores series de los últimos años.

La historia del forense que es a su vez asesino. Espléndida en cada fotograma, con buenos actores y un argumento que nos va desvelando la psicología del protagonista muy lentamente. Es como ir resolviendo un rompecabezas cuyas piezas están escondidas en las diferentes habitaciones de una mansión enorme.


“Dexter” nació primero en papel (hay tres novelas por el momento, con una cuarta en camino, publicadas en España por “Umbriel”. No he podido encontrar ninguna de ellas). Es una moda más. Antes los libros servían de inspiración al cine, ahora a la televisión… ya que muchas de las mejores series del momento surgieron de las páginas de un libro.


Volviendo al principio, ayer alquilé los primeros capítulos, seis para ser exactos (hoy alquilaré los seis últimos de la primera temporada… y luego ahorraré para comprar la segunda). Visioné el primero… y no pude parar hasta terminar el sexto. En cada episodio, narrado en primera persona por el metódico e inhumano Dexter, descubrimos la filosofía y psicología de un personaje tan frío como entrañable.


¿Es algo tan terrible que me sienta identificado con este personaje? No quiero decir que me apasione sesgar vidas como hace él. No me identifico en eso. Sí, es cierto, dentro de mí laten sentimientos descontrolados… pero donde él derrama sangre yo hago lo propio con la tinta. Pero en su psicología humana es donde encuentro similitudes. Fingir, guardar secretos, llevar más de una vida, con el temor a ser descubierto. Habla de la soledad. En uno de los episodios empieza diciendo “Me gusta imaginar que estoy completamente solo” y está rodeado de gente. ¿Cuántas veces habré hecho yo eso mismo?


Yo soy Dexter.


Si hoy me preguntasen: ¿Qué libro o personaje te habría gustado crear? Creo que diría este, sin duda. Porque… aún con todo, es lo más parecido que he encontrado a mí mismo. Un alma gemela.


Leeré los libros tarde o temprano. Mañana visionaré seis capítulos más. Y luego derramaré tinta. Aunque quizás esta vez sea tinta roja.

2 de octubre de 2009

Crisis.

Hoy pensan las dudas.
Hoy no tengo fuerzas.
Solo quiero dormir, cerrar los ojos hasta que se calme este temporal que me acucia, que me cerca y me aleja de un mundo extraño.
Hoy no puedo ver en la luz. Hoy me muevo en la oscuridad.
Hoy lloro sin lágrimas. Sangro sin poder sangrar.
La tinta se derrama sobre papeles mojados.
Hoy, no soy yo. Hoy no quiero vivir.
Hoy solo quiero disiparme como la niebla, evaporarme como el agua, desaparecer como el viento.

1 de octubre de 2009

Trabajo, trabajo y más trabajo.

Los últimos avances en mi carrera han inyectado en mis venas más tinta de la que puedo soportar. Siete novelas en plena producción y nuevos proyectos que surgen a cada paso me están llevando al agotamiento. Y encima, las clases (que son aburridísimas).
Mi último proyecto (que todavía estoy definiendo) es más ambicioso que los anteriores y en un formato totalmente nuevo para mi. Ni poesía ni novela, ni siquiera teatro. Televisión. Una serie de terror (en 13 capítulos) ambientada en la ciudad de Santiago de Compostela, mi ciudad. Y creo que el proyecto se llevará a cabo porque desde que estoy con la idea en la cabeza, cada esquina se me antoja perfecta para escenificar ciertos momentos de la serie…
Por ahora, el trabajo que me estoy tomando más en serio (aparte de la radio) es una novela de misterio juvenil que, de estar terminada antes del día 15 de Octubre, enviaré al premio “Gran Angular”, (o al “Barco de Vapor” en caso de que sea finalmente una novelita infantil) convocado por la editorial SM que es mi preferida porque he crecido con sus libros.
Aparte de todo esto… el recopilatorio Fergutson saldrá, dicen en unos quince días. Al final no pudo ser y solo soy finalista, aunque ese “solo” no sea para nada decepcionante… porque ya es un gran logro en un mundo tan complicado como el editorial…
Y la tinta sigue en mis venas.